En este contexto, la Fundación Soberanía Sanitaria realizó un informe donde desmitifica la incidencia en gastos que esta podría tener en el sistema de salud.
"Nosotros, utilizando datos oficiales, es decir, las estadísticas que se publican desde el Ministerio de Salud de la nación con información de los ministerios de cada provincia, lo que hemos logrado ver es que la incidencia que tiene en el sistema de salud la utilización por parte de extranjeros no residentes, es ínfima. Tal vez, se acrecienta un poquito más en provincias que tienen frontera, pero aún en esas provincias no llega al 2% del gasto total de salud", dijo Leonel Tesler, médico sanitarista y presidente Fundación Soberanía Sanitaria, a LV12 Radio Independencia.
Entonces, lo que nosotros estamos viendo es que con la excusa de que viene gente de afuera y usa los servicios que son para los argentinos y argentinas, lo que estamos haciendo es transformar a la salud en vez de un derecho, en un servicio comerciable, es decir, algo al que se puede acceder quien pueda pagar Entonces, lo que nosotros estamos viendo es que con la excusa de que viene gente de afuera y usa los servicios que son para los argentinos y argentinas, lo que estamos haciendo es transformar a la salud en vez de un derecho, en un servicio comerciable, es decir, algo al que se puede acceder quien pueda pagar
Es así que, afirma que el primer paso es negarle atención médica a los extranjeros no residentes, para luego "continuar por toda la población argentina".
De esta manera, remarcó que "estamos muy lejos de tener algún tipo de paridad entre los sistema sanitarios" con los países integrantes del Mercosur, ya que aquellas personas que vienen de Paraguay o Bolivia a recibir atención en hospitales argentinos, deja entrever que "no existe un desarrollo en los países de donde vienen".
"En Bolivia cuando se empezó a gestar el cambio sanitario fue cuando lo derrocaron a Morales y después con el gobierno de Arce, todavía no se ha puesto en marcha toda la reforma que se había iniciado antes del golpe que lo derrocó a Evo, y en Paraguay, si bien existe alguna infraestructura sanitaria, todo es pago para todo el pueblo paraguayo. Entonces, es muy difícil pedir reciprocidad porque no estamos en igualdad de condiciones y la Argentina tiene una responsabilidad muy grande junto con Brasil para tratar de que esa reciprocidad sea posible de llevarse adelante", destacó.
Además, sostiene que esto se debe a un "desfinanciamiento" por parte del Gobierno nacional para con las provincias, más allá de que estas tengan su propio Sistema de Salud.
En la misma línea, indicó que otra consecuencia de ese desfinanciamiento es la de la "fuerza laboral", donde cada vez hay menos profesionales que no desean trabajar ni en el Sistema de Salud Pública ni con obras sociales o prepagas, debido a que buscan alternativas que les permitan cobrar de inmediato o más caro "para sacar más rédito".
A este inconveniente también se suma que cada vez hay menos médicos especializados en pediatría, "una de las especialidades más importantes", ya que deciden ir por "nuevas tecnologías y tratamientos", buscando así "una nueva meta comercial".
"En medicina cada vez que aparece una nueva tecnología, se descartan tecnologías anteriores y es cada vez más caro lo que se genera, eso en parte es culpa de los estados que permiten que pasen esas cosas, pero aparte, hay un poder muy grande que son las grandes empresas tanto farmacéuticas como productoras de tecnología médica que están todo el tiempo produciendo cosas que no implican un avance tan gigante en la posibilidad de cuidar o prevenir enfermedades, pero nos lo hacen creer y así con pequeñas modificaciones nos venden medicamentos muchísimos más caros, nos venden tecnología diagnóstica muchísimo más cara y eso hace que médicos y médicas dejen la especialización", finalizó.