El episodio ocurrió en el transcurso del partido disputado ante River, cuando el defensor debió ser asistido luego de una acción que generó alarma inmediata tanto en sus compañeros como en el cuerpo técnico. Si bien en un primer momento se aguardaban estudios más precisos, el panorama se aclaró tras el regreso del plantel a la provincia.
En la tarde de este lunes, el jugador fue sometido a los estudios correspondientes, los cuales confirmaron la gravedad de la lesión. De esta manera, Suso deberá atravesar un procedimiento quirúrgico en los próximos días para comenzar luego con su recuperación.
Según el parte médico, el tiempo estimado de inactividad será de entre seis y ocho meses, lo que implica que el futbolista se perderá una parte importante de la temporada.
La baja de Suso representa un golpe duro para Atlético, no solo por su aporte dentro del campo de juego, sino también por su experiencia y liderazgo en el plantel. Ahora, el cuerpo técnico deberá reorganizar la defensa mientras el jugador inicia un largo proceso de recuperación.