Cuando estaba todo dado para que el 2020 se convirtiera en el año de la consolidación de Atlético Tucumán a nivel internacional, con la triple competencia que parece solo reservada para los denominados equipos grandes y postergada para los excluidos del interior, la pesadilla llamada pandemia y algún resultado adverso en el escenario Conmebol lo conformó al Decano "tan solo" con la continuada estabilidad económica con una política austera que se repite a través de los años y un paso firme a nivel local que ratifica al José Fierro como una de las plazas más temidas del fútbol argentino.
Los cuartos de final de Copa Libertadores 2018, la final de Copa Argentina del año anterior y las reiteradas participaciones internacionales le dejaron la vara alta a un Atlético que no paró de reinventarse con un Ricardo Zielinski que lo que tocó, lo convirtió en oro. Y fue esa la expectativa con la que el 1 de enero el mundo Decano brindó pensando en Bolivia, la altura de La Paz y un nuevo debut por Libertadores de América, que si bien el equipo de Ricardo Zielinski afrontó varios días sabiendo a su rival como Bolivia 3, el 28 de diciembre se transformó en The Strongest, un viejo conocido.
Por contrapartida, el ámbito local llevó al receso de fin de año a Atlético Tucumán en el decimoprimer puesto de la Superliga 2019/20 con un desarrollo más que irregular, aunque con un mejor sabor sobre el cierre del año: fueron ocho partidos invictos antes de redebutar contra Racing en Avellaneda el 26 de enero, mucho después del comienzo de la pretemporada y el mercado de pases.
Enero
Todas las ilusiones y esperanzas fueron puestas desde el tercer día del año, jornada en la que comenzó la pretemporada del Atlético de Ricardo Zielinski, en el debut del 5 de febrero en la altura de La Paz a pesar de tener que afrontar dos encuentros de Superliga antes de chocar con The Strongest.
El mercado de pases no tuvo rutilantes movimientos, fieles a la política Decana en cada receso, a pesar de una ida significante en la zaga central. Fueron dos las bajas, con la ida de un Gonzalo Castellani a Unión La Calera de Chile cuyo rendimiento fue ascendente en un rango de muy flojo a regular; mientras que la salida de Bruno Bianchi a Colón obligó a reforzar la defensa en lo que pareció un trueque con la llegada de Guillermo Ortiz desde Santa Fe. Llegaron además el experimentado Matías Alustiza desde Puebla de México y Nicolás Aguirre, libre y de último paso por Granada de España.
La acción amistosa en pretemporada fue intensa en Buenos Aires: empates con Patronato y Arsenal en los predios de Argentinos y Boca (ambos 1-1) y victoria por 2-0 ante Banfield en su estadio. El único partido oficial del mes lo afrontó contra Racing en Avellaneda, con triunfo parcial de la Academia con gol de Mauricio Martínez y empate definitivo gracias a Javier Toledo, por lo que el Decano continuó rondando en la mitad de la tabla.
El primer equipo entregado por Ricardo Zielinski para el 2020 fue: Cristian Lucchetti; Guillermo Acosta, Dylan Gissi, Marcelo Ortíz, Gabriel Risso Patrón; Ramiro Carrera, Cristian Erbes, Ariel Rojas, Lucas Melano; Javier Toledo y Leandro Díaz.
Febrero
Solo quedaba un escollo antes del debut por Copa Libertadores, con el enfrentamiento y primer partido como local del año para Atlético Tucumán contra Defensa y Justicia, encuentro en el que no se guardó nada. Aunque Zielinski repitió la base, también repitió resultado y fue 1-1 ante el Halcón.
La hora deseada llegó, pero La Paz no fue tal para un Atlético Tucumán que comenzó a sufrir una tendencia de lo que sería la primera parte del año: la falta de gol. Fue 2-0 para The Strongest con una altura y rendimiento boliviano que restaron chances para el partido de vuelta de la Fase 2 de la Copa Libertadores a disputarse una semana después en Tucumán. Así, Atlético cortó una racha de 11 partidos invicto.
En el medio, nada menos que el Boca Juniors que le peleaba la Superliga a River. A pesar de ser una piedra en el zapato de los grandes y de dejar en duda el resultado hasta el último minuto, Atlético Tucumán sufrió un nuevo 2-0, ahora en La Bombonera. Ahora, la misión era revertir la serie copera.
Y los goles y la estirpe Decana llegaron. Toda la carne al asador y el sufrimiento a la orden del día: el gol promediando el primer tiempo de Marcelo Ortiz y un flojo equipo boliviano en el llano hacían soñar con un triunfo en los 90, Leonardo Heredia igualó la serie, pero a Atlético no le alcanzó el empuje y los penales llegaron al arco que da a calle Chile.
La sensación de eliminación llegó al hincha de Atlético cuando solo el gol del panameño Rolando Blackburn separaba a The Strongest de la nueva fase, pero el centroamericano quiso emular los pasitos del Pulga Rodríguez y se la regaló a Cristian Lucchetti. José Luis Fernández y Marcelo Ortíz hicieron lo suyo antes de que el eterno Laucha vuelva a parar un penal para el 6-5 y clasificación. Nuevamente Medellín en el horizonte.
Un traspié del alternativo (0-2) contra Argentinos como local trajo a colación otra derrota como visitante en un encuentro de ida por Libertadores: 1-0 para Independiente Medellín y a remar de atrás. La semana terminaría con una alegría sobre la hora: 2-2 como local de Lanús, con gran participación y varios debuts de los productos de las inferiores, como los de Ramiro Ruiz Rodríguez, Agustín Lagos y Camilo Albornoz.
Así como arrancó en desventaja contra The Strongest, fue triunfo contra el DIM por la nueva aparición de un goleador en potencia como Leo Heredia para un 1-1 global que llevaría todo a los penales, aunque con resultado adverso. Derrota desde los 12 pasos y balances que ponían foco en la poca capacidad de gol y las lesiones musculares. Sin embargo, la actuación en ambas series le dio a Atlético Tucumán un gran premio consuelo: la Copa Sudamericana del año corriente, que debía ser disputada desde el primer semestre.
Golpeado Atlético, tenía que afrontar un partido muy especial, que teniendo en cuenta lo que ocurriría en noviembre del fatídico 2020, quedaría para la posteridad en el seno Decano: la visita al Gimnasia de Diego Armando Maradona, con camiseta, abrazos y elogios mutuos incluidos con el Ruso Zielinski. El último partido de febrero finalizaría con una pálida actuación y derrota por 1-0 en un torneo que empezaba a dejarlo sin plaza de Copas 2021.
Marzo
Si ya fue mencionado el mote de "piedra en el zapato de los grandes", teniendo en cuenta la falta de gol y el flojo momento de Atlético Tucumán, esa característica salió a flor de piel el fin de semana siguiente: la última fecha de la Superliga lo encontró con el River de Gallardo, que necesitaba ganarle al Decano en el José Fierro para obtener el único título que no había podido ganar, a nivel continental y local.
Sin embargo en Tucumán repercutía las consecuencias de una semana plagada de River y Boca, los aspirantes al título en aquel sábado 7 de marzo, por todo el país: el ingreso del José Fierro amaneció el jueves con una bandera de amenazas de muerte, además de la aclaración de la dirigencia de que solo serían hinchas locales los asistentes.
Y Atlético Tucumán volvió a ser juez y protagonista del fútbol argentino: el equipo de Ricardo Zielinski le empató a River 1-1 con gol de Javier Toledo y le amargó la fiesta al Millonario debido al triunfo y título Xeneize en La Bombonera. El orgullo fue rescatado, cualquier suspicacia dejada de lado, a pesar de un decimoquinto puesto que supo a poco.
Así como fue el último partido de la Superliga, para Atlético llegarían antes las consecuencias de una noticia que surgía desde China, se propagaba por Europa y ya había llegado a la Argentina el 3 de marzo: el coronavirus ya era una realidad y, un caso positivo en la reserva del Millonario derivó en la no presentación del equipo de Marcelo Gallardo en el debut de ambos, en el Monumental de Buenos Aires, por la trunca Copa de la Superliga, polémicas y conflictos mediante debido a que la decisión del conjunto local llegó una vez que la delegación Decana ya estaba en Capital Federal. La misma acató la habilitación y recomendaciones del Ministerio de Salud, la fecha entera fue disputada y el único encuentro que no se jugó fue el citado entre Millonarios y Decanos por la medida unilateral.
Fue entonces cuando el gobierno de Alberto Fernández, con el aval de los gobernadores, emitieron del DNU que suspendió la actividad y el 19 de marzo hasta el 31 del mismo mes con cuarentena impuesta para todo el país. Las complicaciones y tragedia que significó el coronavirus amplió hasta estos días la pandemia, pero la pelota se paró para volver a rodar en octubre para Atlético Tucumán. Con la licencia decretada para los futbolistas y el inicio de meses de entrenamientos en casa y vía Zoom, la actividad institucional de marzo finalizaría con la apertura de las instalaciones del Decano para la recepción de personas que afronten condiciones compatibles al virus o a personas en situación de calle.
La permanente expansión de la cuarentena le entregó el protagonismo a la virtualidad, con actividades ligadas a desafíos en redes sociales, los mencionados entrenamientos frente a las cámaras en casa, ciclos de charlas de los protagonistas y el acostumbramiento a una vida para el resguardo contra el coronavirus. Así avanzaron abril y mayo, sin noticias rutilantes en el plantel Decano, aunque para el final del quinto mes del extraño 2020, desde LV12 asomaba un anticipo en Ruso...
Junio
La versión de la continuidad de Ricardo Zielinski comenzaba a dilatarse teniendo en cuenta que para mayo de los años anteriores siempre estuvo definida, negociada por una temporada más. La misma tardó en anunciarse hasta el 10 de junio, cuando el particular lanzamiento de Atlético Tucumán, mediante un curioso anuncio, le dio al mundo Decano la satisfacción de tener al exitoso director técnico para rato.
Con la base asegurada, el eje estaba en la formación del plantel para la Copa Sudamericana y el nuevo torneo que decidiría la flamante Liga Profesional del Fútbol Argentino, de la mano de Marcelo Tinelli y Claudio Tapia. El último día del mes sirvió para un nuevo anuncio de continuidad: el de Cristian Erbes, una de las figuras del ciclo 2019/20.
El nuevo mercado de pases
El contexto económico por las restricciones por coronavirus, la falta de ingresos y las decisiones conservadoras de la dirigencia de Mario Leito llevaron a una limpieza del plantel ya sea por no llegar a acuerdos, cesión o por dejar de contar con algunos futbolistas, y una llegada limitada de refuerzos.
Tal es así que se fueron Dylan Gissi (a Patronato), Ariel Rojas, José Luis Fernández, Alejandro Sánchez (los tres a Central Córdoba de Santiago del Estero), Federico Bravo (Riga FC de Letonia) y Martín Peralta (a San Martín). Pero la baja más resonante de un futbolista titular fue la de Leandro Díaz, que se fue prestado por 18 meses a Estudiantes de La Plata.
Si bien los descensos no correrían tanto para el torneo que finalizó como para el nuevo a disputarse desde octubre, Atlético Tucumán no debería complicarse a futuro, por lo que la dirigencia decidió el arribo de dos futbolistas: desde Gimnasia La Plata llegó el volante Franco Mussis, mientras que proveniente de Gimnasia de Mendoza lo haría el prometedor arquero Tomás Marchiori.
Agosto
Julio pasó con la confirmación de que la Copa Sudamericana volvería el 27 de octubre. También con la puesta a punto de los protocolos para el retorno de los futbolistas a la provincia, además de las renovaciones de Marcelo Ortíz y Fabián Monzón, pero la llegada de agosto trajo el 4 del mes, que seis días más tarde los futbolistas saldrían del letargo de entrenar en casa o en espacios reducidos y volverían a la práctica profesional en las instalaciones de cada club, por lo que Atlético abriría las puertas a su plantel luego de cinco meses.
El nuevo contexto traería complicaciones en cuanto a contagios de coronavirus, que afortunadamente no llevaron consecuencias considerables de salud para futbolistas e integrantes del plantel de primera de Atlético Tucumán, por lo que la puesta a punto para afrontar Sudamericana y Copa de la Liga Profesional de la mano de Ricardo Zielinski ya estaba en marcha.
Septiembre siempre es especial: los armados de planteles pasan, las pretemporadas seguirán y las pandemias azotarán, pero para Atlético Tucumán siempre seguirán sus hinchas. Los fieles Decanos celebraron los 118 años de vida de la institución, aunque debieron hacerlo de manera virtual con la interpretación de un material hecho en casa de Arriba los Corazones.
Octubre
Si bien el último capítulo de septiembre dejaría una noticia que a futuro sería fundamental con la renovación de Pupa Heredia, octubre significó el mes en el que la celeste y blanca volvería al verde césped detrás de la pelota: el tercer día del mes, Atlético enfrentó a Central Córdoba en un amistoso en el José Fierro que, si bien finalizó con triunfo santiagueño, significó la satisfacción del retorno a las canchas.
Faltaba la definición de la vuelta oficial: si bien ya se sabía que el 27 de octubre sería el comienzo de la Copa Sudamericana, el 14 se decretó en Casa Rosada con las autoridades de AFA y el gobierno nacional que el 30 comenzaría la nueva Copa de la Liga Profesional.
Los dos viernes siguientes significaron los sorteos, tanto del torneo local como del continental: el 16 de octubre Atlético conoció que Racing, Arsenal y Unión serían sus rivales en la Zona 1 de la Copa de la Liga Profesional, mientras que siete días más tarde, Independiente volvió a aparecer en el radar de la Copa Sudamericana para el Decano.
El 29 de octubre de 2020, luego de 236 días, Atlético Tucumán volvió a disputar un partido de manera oficial. Y en qué contexto. Fue la visita a Independiente en Avellaneda que finalizó con el discutido penal y posterior gol de Silvio Romero que decretó el 1-0 para el Rojo en la ida de la Sudamericana. La semana finalizó con la vuelta al ámbito de Primera y un triunfazo reivindicatorio: impensado 4-1 con suplentes y como visitante a un Racing con titulares, a pesar de afrontar la Copa Libertadores.
Noviembre
El quinto día del anteúltimo mes del particular 2020 fue el de la reapertura tan deseada del Monumental José Fierro: la festiva jornada finalizó con un sabor amargo por el 1-1 ante Independiente por la vuelta del cruce por Copa Sudamericana. Sin embargo la eliminación no hizo mella en la integridad de Atlético, que arrasaría con todo lo que se iba a cruzar a futuro.
Atlético tuvo que jugar por tercera vez en Avellaneda en una semana y media y volvería a hacerlo con triunfo: 2-1 al duro Arsenal en Sarandí con las apariciones en la red con la celeste y blanca de Risso Patrón y Lucas Melano.
A partir de ahí, y con el foco puesto en el ámbito local, siempre a su manera y sin renunciar al estilo de los equipos de Ricardo Zielinski, Atlético Tucumán se adaptó de manera ideal a sus rivales y, en el primer partido en el José Fierro por torneos locales desde marzo, se impuso por 3-1 a Unión, simplificando un partido que fue más que complicado en su desarrollo.
Contra Racing, los titulares de Atlético, que ofició de local, superaron 2-0 a un Racing alternativo. El lunes 30 de noviembre significó el primer encuentro luego de la muerte, cinco días atrás, de Diego Armando Maradona. La jornada se tornó inolvidable: homenaje emotivo, con la imagen de Diego, un minuto de aplausos y La Mano de Dios de Rodrigo en el ambiente; además de un partido que Atlético perdía 2-1 a los 92 minutos y terminó ganando gracias a Marcelo Ortíz y Matías Alustiza.
Los resabios del escándalo de la no presentación de River contra Atlético en marzo pasado derivaron en un fallo que, aunque solo se multó al Millonario con los gastos que tuvo que abonar el Decano por el traslado e instalación, la indefinición de la resolución deportiva dejó un mal sabor en las arcas del equipo tucumano.
Diciembre
Unión en Santa Fe era el último trámite que debía resolver Atlético en la Zona 1 de la flamante Copa Diego Armando Maradona. Y pese a que el Tatengue con un empate acompañaba al perfecto Decano a la Zona Campeonato, la máquina funcionó a la perfección con un 5-3 que ratificó que la falta de gol del segmento enero-marzo quedó sepultada. Seis partidos jugados, seis ganados, con 19 goles a favor y 8 en contra, siendo el mejor equipo en la tabla general en todo aspecto.
Así, el 7 de diciembre significó el tercer sorteo que implicó a Atlético Tucumán como protagonista desde el retorno del fútbol: la Zona Campeonato 2 con Banfield, Talleres, San Lorenzo, Colón y Gimnasia fue el destino del conjunto de Ricardo Zielinski para afrontar la última parte del 2020 y el comienzo del 2021, que decretaría, en caso de jugar, el regreso del Pulga Rodríguez a Tucumán para el 3 de enero, aunque como futbolista Sabalero. Quizás la derrota contra Banfield del inicio de las aspiraciones para ir por el título y la pérdida del invicto sean la gran mancha del mini semestre junto a la eliminación sudamericana, pero los números del Decano ratifican una estadía en Primera que parece ser para rato.
¿El balance del 2020 para Atlético Tucumán?
Los números fríos arrojaron un balance de 7 partidos ganados, 5 empates y 8 encuentros perdidos en los tan solo 20 partidos que disputó Atlético en este extraño 2020. Pero las estadísticas hablaron más que nunca si se hace un paralelismo entre la pre pandemia y el retorno entre octubre y diciembre.
Entre enero y marzo, Atlético solo ganó dos partidos, empató cuatro y perdió cinco, con 8 goles a favor y 23 recibidos. La reanudación le dio al Decano seis triunfos y tan solo una igualdad y dos derrotas, con 20 tantos a favor y 12 en contra.
La última parte de diciembre y la acumulación de partidos para solventar la suspensión por pandemia encontrará a Atlético con partidos, al menos, hasta la segunda semana de enero, con la esperanza de que la solidez continúe para llegar a la final de la Copa Maradona y pelear por volver a hacerse la América a la brevedad.
Los goleadores de Atlético Tucumán en 2020
- Leonardo Heredia 5
- Lucas Melano 3
- Matías Alustiza 3
- Javier Toledo 3
- Augusto Lotti 2
- Kevin Isa Luna 2
- Guillermo Acosta 2
- Marcelo Ortiz 2
- Gabriel Risso Patrón 1
- Ramiro Carrera 1
- Ramiro Ruiz Rodríguez 1
- Nicolás Aguirre 1
- Dylan Gissi 1
- En contra 1

