"Siempre ha existido una tendencia de la sobremedicación y la automedicación, no solo con los ansiolíticos sino también con cualquier analgésico", informó.
"La Organización Mundial de la Salud, sacó varios informes en relación al incremento sobre todo después de la pandemia, que generó tantos cuadros de ansiedad y de angustia", comentó la profesional.
Albertus entiende que esto afecta tanto a hombres como a mujeres.
Mencionó a su vez que el consumo tiene mucho que ver con la información que recibe la sociedad con respecto al cuidado de la salud, cuando lo ideal sería recurrir a un médico.
"Está comprobado que hay ciertos ansiolíticos que provocan una cierta dependencia", explicó y considera que hay falta control de los organismos correspondientes de la industria farmacéutica.
Por último indicó que el insomnio no siempre tiene que ver son una cuestión de salud mental sino que puede ser un tema médico neurológico.