El médico explicó que "Gamboa estaba con más del 60% del cuerpo con quemaduras de tipo B, tenía traumatismo de tórax severo, contusiones de distinto tipo y era realmente un milagro que haya salido con vida del habitáculo" del avión.
El avión sanitario había partido desde el aeropuerto bonaerense de San Fernando con la misión de trasladar a una paciente hacia la ciudad de Buenos Aires y, por causas que se investigan, se precipitó y estalló poco antes de llegar a la cabecera norte de la pista.
Como consecuencia del accidente, Bassi y Walmsely -que formaban parte del equipo sanitario- fallecieron en el acto, mientras que los dos tripulantes resultaron heridos y fueron derivados al hospital de Esquel, en la provincia de Chubut.
El lugar del accidente se localiza a unos 640 kilómetros al oeste de Rawson, la capital de Chubut y 280 kilómetros al sur de la ciudad rionegrina de Bariloche.
El parte meteorológico que se brindó cerca de la medianoche reportaba "bancos cerrados de niebla que reducen notablemente la visibilidad", por lo que no se descarta que esa haya sido la razón de la tragedia.
En tanto, el piloto se encontraba estable con “una fractura del esternón con una contusión pulmonar", según había informado Cardozo.
Si bien se desconocen las causas que generaron el accidente, a esas horas de la noche la visibilidad era escasa debido a la niebla.
La investigación del accidente quedó en manos del juez federal Guido Otranto y en la causa interviene la Policía de Seguridad Aeroportuaria, a cargo de José Glinski.

