El sector azucarero atraviesa un escenario favorable impulsado por el aumento de las exportaciones y mejores perspectivas productivas. En ese contexto, desde el Instituto de Promoción del Azúcar y el Alcohol de Tucumán (IPAAT) remarcan la importancia de sostener los mercados internacionales y consolidar el crecimiento de cara a la próxima zafra.
En diálogo con LV12, el gerente del IPAAT, Jorge Etchandy, destacó el crecimiento de las exportaciones del sector y aseguró que se trata de una tendencia sostenida en los últimos años. “El sector viene con una matriz exportadora alcista desde 2023. Los años más relevantes fueron 2024 y 2023, donde se superaron las 500.000 toneladas, algo histórico si se compara con periodos anteriores”, explicó.
En ese sentido, remarcó que el objetivo para la próxima zafra es consolidar ese volumen: “Para la zafra 2026 se busca superar las 550.000 toneladas. Es clave para mantener la competitividad internacional y no perder los mercados de destino”.
Etchandy señaló que, en el primer tramo de 2026, los datos ya son alentadores: “Se exportó un mayor volumen respecto a otros periodos y hay compromisos asumidos que superan lo registrado a esta altura de 2025”.
Respecto a los destinos, indicó que la mayor parte de las exportaciones se mantiene en mercados tradicionales, aunque también se abren nuevas oportunidades, especialmente con el azúcar orgánico. “Es un producto con mayor valor y representa un incentivo para que más ingenios lo desarrollen”, sostuvo.
Sobre el mercado interno, el referente del IPAAT explicó que el nivel de exportaciones también ayuda a equilibrar la oferta local y evitar distorsiones en los precios.
En relación al valor del azúcar, detalló que actualmente se ubica entre los 35.000 y 36.000 pesos, con expectativas de suba en el corto plazo. “Un precio por encima de los 40.000 pesos permitiría mejorar la competitividad del sector, sobre todo para el cañero, y generar más inversión en tecnología y producción”, afirmó.
Por otra parte, Etchandy advirtió que el inicio de la zafra aún no se concretó debido a las condiciones climáticas. “Las lluvias complican el ingreso de maquinaria a los campos. Todavía no comenzó la molienda ni en Tucumán ni en el norte”, precisó.
A pesar de este retraso, las proyecciones son positivas: “Se espera un mayor volumen de caña respecto al año pasado y el sector está preparado para procesarla”.
Finalmente, llevó tranquilidad sobre el funcionamiento de los ingenios en la provincia: “Los 14 ingenios de Tucumán van a trabajar con normalidad”.

