El primer ministro del Estado de Israel, Naftali Bennett, y el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, trataron hace algunos momentos por teléfono distintos puntos de la relación estratégica entre las partes, destacando las negociaciones por el programa nuclear de Irán y el financiamiento de la Cúpula de Hierro ubicada en Medio Oriente.
"Los líderes de los dos países debatieron los desafíos regionales, especialmente la creciente agresión de Irán y los pasos para bloquear el programa nuclear iraní", precisó un comunicado emitido por la oficina de Bennett.
Vale recordar que tras la retirada de la administración Trump del acuerdo nuclear con Irán, el equipo de Biden busca alternativas para que el país persa reoriente una vez más su programa nuclear hacia un uso pacífico de ese tipo de energía.
En este sentido, ambos mandatarios también "trataron la situación entre Rusia y Ucrania", en tanto el premier israelí felicitó a Biden por la "audaz operación de las fuerzas estadounidenses" del jueves último en el noroeste de Siria, operativo durante el cual murió un líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), Abu Ibrahim al-Hashimi al-Qurayshi.
La operación, que en efecto postergó la conversación entre los mandatarios, se produjo cuando el Estado Islámico intentaba resurgir, realizando una serie de ataques en el noroeste sirio.
Por otro lado, el premier israelí aprovechó la ocasión para agradecer a Biden su apoyo a Israel, en especial, en lo referente al sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro, diseñado para interceptar y destruir cohetes y proyectiles.
En septiembre último, la Cámara de Representantes estadounidense aprobó un proyecto de ley para asignar 1.000 millones de dólares en apoyo a la Cúpula de Hierro.
Según el diario Ma’ariv, otro de los puntos discutidos fue la relación de Israel con China, en tanto Washington solicitó la reducción de los intercambios comerciales con Beijing.
El director de la CIA, William Burns, transmitió un claro mensaje sobre la disconformidad de Estados Unidos ante el lugar prominente de China en la economía israelí, con inversiones en infraestructuras y en el puerto de Haifa, entre otras.
Por último, Bennett invitó a Biden y a su esposa a visitar Israel, y los dos líderes acordaron mantener un contacto regular.

