El pedido de San Martín fue elevado este sábado a las autoridades chilenas, que se expedirán en las próximas horas y le informarán a CONMEBOL su decisión. Cabe remarcar que en un primer momento querían ofrecerle apenas 450 entradas a la parcialidad xeneize, algo que no permite el ente madre del fútbol sudamericano y que hasta podría ser penado económicamente.
Se estima que los organismos competentes tomarán la decisión como máximo una semana antes del partido, teniendo en cuenta que se tendría que gestionar la logística de la venta de entradas y de los viajes para los hinchas.
El encuentro entre la U. Católica y Boca es considerado de alto riesgo por la alcaldesa de Las Condes debido a lo ocurrido en agosto del año pasado entre los hinchas de Independiente y de la Universidad de Chile en el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Aquella noche el Libertadores de América fue sede de una verdadera barbarie que no terminó con víctimas fatales de casualidad. La CONMEBOL le impuso severas sanciones a ambas instituciones y desde entonces ningún otro equipo chileno debió viajar a la Argentina o viceversa. Como esta sería la primera vez, las autoridades temen a que se repitan los actos de violencia pese a que ninguno de los dos equipos que se enfrentan en este caso estuvieron involucrados.
FUENTE: TyC Sports