Sin embargo, en el entrenamiento de este miércoles se dio una escena inesperada con los tres borrados. Estos entraron al vestuario de la Primera, agarraron sus pertenencias y se cambiaron allí junto al resto de sus compañeros, en señal de rebeldía.
Ayer, al llegar al predio de Ezeiza, Rojo se enteró de su situación a través de un utilero, y luego recibió la comunicación formal del Consejo de Fútbol. Durante la tarde, en desacuerdo con una indicación táctica, discutió con el cuerpo técnico y se retiró sin entrenar.
Esa reacción, sumada a antecedentes similares, precipitó la decisión de apartarlos definitivamente. Según trascendió, ninguno de los tres iba a participar de los entrenamientos de doble turno programados para el fin de semana y tampoco podrían pisar más el vestuario del plantel.
Sin embargo, todo escaló. Sin aviso previo, los tres futbolistas se presentaron como si nada, tomaron sus cosas del vestuario alternativo y se instalaron en el vestuario general del equipo profesional, ante la sorpresa del entorno.
En el club sostienen que los utileros solo transmitieron un mensaje de logística, y que la bajada oficial la hicieron Raúl Cascini y Marcelo Delgado. La dirigencia ya evalúa rescindir los contratos de los tres jugadores, aunque por ahora el desenlace es incierto.
FUENTE: TyC Sports