El Parlasur inició una investigación para saber qué participación tuvo el gobierno de Mauricio Macri en el envío de armamento a Bolivia y en el golpe de Estado al ex presidente Evo Morales.
"Estoy en Bolivia para poder ampliar y poder abrir una investigación porque es de gran preocupación lo de las sospechas que son no solamente por el envío de armamento, sino también porque se haya colaborado con el golpe de Estado", anunció Oscar Laborde, vicepresidente del Parlasur y presidente del Observatorio de la Democracia del Parlasur.
La Unidad Fiscal Especializada en la investigación de ilícitos relacionados con armas de fuego, explosivos y demás materiales controlados (Ufiarm) anunció el inicio de una investigación de la denuncia efectuada por el gobierno de Bolivia sobre el envío de armamento desde Argentina a ese país, por parte del Gobierno de Mauricio Macri, para respaldar el golpe de Estado de 2019 contra el ex mandatario Evo Morales.
La denuncia de Bolivia repercutió en el mundo entero y puso a la gestión de Mauricio Macri sobre la mira. Concretamente, el Gobierno de Luis Arce denunció que la administración de Macri proveyó de manera clandestina “material bélico” al régimen de Jeanine Áñez para reprimir las protestas sociales desatadas por el golpe de Estado contra Morales, algo que llevó al presidente Alberto Fernández a pedir perdón al “pueblo boliviano” y expresar públicamente “dolor y vergüenza”.
En este marco, Laborde indicó que "el propio armamento que se envía se lo hace muy encima de la renuncia forzada de Evo Morales con lo que cual es evidente que ya lo sabían con anterioridad".
Pero, además, advirtió de que "hay muchos indicios del rol de la Embajada y de la gente que estaba en La Paz. Nosotros vamos a informarlos porque también como se sabe hubo envío de armamento de parte de Ecuador, es decir que los gobiernos de derecha tuvieron colaboración con el golpe", afirmó.
Laborde informó que abrirán una investigación porque "que haya habido un golpe es muy grave, pero que hubiera habido colaboración de países extranjeros nos pone en una situación muy distinta a la que veníamos conociendo en los últimos tiempos tiempos en América. Así que eso es lo que va a hacer el Parlasur".
Agregó, también que "hay que investigar porque parece que hubo una participación exagerada de los agentes de inteligencia. Hay que ver qué hicieron y sobre todo el rol que tuvo el embajador argentino".
En este sentido, Laborde sostuvo que "agravaría la situación que agentes de inteligencia de un Estado estuvieran operando dentro de un país vecino justamente para la interrupción del proceso institucional".
Si bien Macri salió a desmentir la acusación y a denunciar una “persecución política” en su contra, el gobierno boliviano presentó pruebas concretas, como una nota enviada por las Fuerzas Armadas a la Embajada argentina, con fecha del 13 de noviembre de 2019, en la que se anuncia la recepción del material (con un detalle del envío) y se agradece “la colaboración prestada”.
"Patricia Bullrich o Mauricio Macri no pueden decir que desconocían el envío de armamento. No se puede hacer eso sin que lo sepa el ministro. Nuestra cancillería y nuestros cancilleres nunca debieron involucrarse en los asuntos de otros países, mucho menos en la interrupción institucional de un país limítrofe", expresó.
Para finalizar, reiteró que "el Parlasur está dispuesto a profundizar en la investigación para aportar a la democracia que estas cosas no vuelvan a pasar y para que queden bien en evidencia quienes fueron los responsables".
Un informe preliminar del Ministerio de Seguridad que conduce Sabrina Frederic constató además el envío del material bélico a Bolivia el 11 y 12 de noviembre de aquél año –como 70.000 cartuchos anti-tumultos y 100 spray de gas pimienta-, aunque detectó “inconsistencias entre lo autorizado por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (exRenar) y lo autorizado y registrado por la Policía boliviana”.
“Por ahora tenemos la posibilidad de confirmar que es altamente probable que esto haya sucedido”, sintetizó Frederic. La propia Agencia Federal de Inteligencia (AFI) inició “una investigación interna con el objeto de determinar si personal del organismo desplegado en Bolivia realizó algún tipo de actividad que pudiese haber aportado a la consumación del Golpe de Estado” contra Morales; mientras que el gobierno de Fernández analiza la posibilidad de denunciar penalmente el envío de material bélico a Bolivia.
Faurie y Bullrich salieron a deslindar responsabilidades
Los principales referentes del gobierno de Cambiemos que podrían estar involucrados en el hecho denunciado por Bolivia salieron a deslindar responsabilidades. Por ejemplo, el ex canciller Jorge Faurie afirmó que el Ministerio de Relaciones Exteriores “no estuvo involucrado” en el envío de ningún tipo de “material bélico” a Bolivia y sostuvo que los ex funcionarios de la cartera de Seguridad, que estaba a cargo de Patricia Bullrich, “tendrán que aclarar” lo sucedido. “Alguien lo pudo haber mandado con desconocimiento de Cancillería. La Cancillería no lo mandó, no es un organismo de verificación de otros organismos”, indicó Faurie.
Por su parte, Bullrich aseguró que “nunca pasó por mis manos pedido alguno de material para la Fuerza Aérea Boliviana”; aunque sí admitió que el Gobierno de Mauricio Macri “colaboró” con Bolivia “enviando gendarmes para proteger la Embajada de Argentina en La Paz”.
Macri desmiente
El ex presidente Mauricio Macri desmintió la denuncia presentada por funcionarios bolivianos la semana pasada sobre su supuesta colaboración con el golpe de Estado ocurrido en Bolivia 2019, en un texto que publicó en sus redes sociales.
“A partir de la denuncia intempestiva que funcionarios bolivianos dieron a conocer el jueves pasado, quiero desmentir de manera rotunda la veracidad de esas acusaciones”, manifestó Macri en la misiva.
Además, dijo “repudiar la carta que el presidente Alberto Fernández envió a las autoridades bolivianas expresando ‘dolor y vergüenza’ sobre esos hechos falsos en los que quieren involucrarme”.

