En el marco del estallido social ocurrido en Bolivia y concretado con la renuncia de Evo Morales del gobierno boliviano y una denuncia conjunta por un golpe de estado, la esperada manifestación del gobierno de Mauricio Macri llegó con un comunicado por medio de la Cancillería.
El comunicado evitó hacer referencia a un golpe de estado, no mencionó a la persona de Evo Morales y le adjudicó a las elecciones del pasado 20 de octubre como el detonante de la crisis social que atenta contra el país limítrofe.
"El Gobierno argentino entiende ineludible la decisión del Gobierno boliviano de convocar nuevas elecciones y, para ello, renovar con transparencia la integración del Tribunal Electoral", remarcó.

