En dialogo con Lv12 web el periodista Darío Pignotti analizó desde Brasilia el escenario electoral, marcado por la polarización entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. En su lectura, anticipó que el resultado tendrá impacto no solo en Brasil, sino también en el escenario político regional, incluida la Argentina.
Pignotti sostuvo que se trata de una elección de alcance regional y planteó: “Faltan menos de 48 horas para una elección en la que no solamente se va a decidir el destino de 215 millones de brasileños, sino también posiblemente, de manera indirecta, el de otras 180 millones de personas más, porque indudablemente lo que ocurra este fin de semana o en balotaje del 25 de octubre afectará a las elecciones del año próximo tanto en Argentina como en Brasil”.
Los electores acudirán a las urnas para elegir al próximo presidente y vicepresidente, quienes estarán al frente del país durante los próximos cuatro años. Además, en los 26 estados se votará para elegir gobernadores, se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados y se elegirá un tercio de los integrantes del Senado.
El periodista describió la contienda como un enfrentamiento entre dos espacios políticos ubicados en posiciones ideológicas opuestas y señaló el peso de la figura de Jair Bolsonaro en la candidatura de su hijo.
“Es un duelo entre dos candidatos ubicados uno y otro en las antípodas políticas ideológicas: el presidente Lula, que va por su reelección, en su cuarto mandato, y el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, quien en 2022 libró una reñida batalla electoral en la segunda vuelta, y el actual presidente venció por un estrecho margen”, explicó Pignotti.
En ese sentido, el corresponsal planteó que la actual disputa puede ser interpretada como una continuidad de los enfrentamientos electorales protagonizados por Lula y Jair Bolsonaro.
“Acaso pudiera decirse que estas elecciones son el tercer turno de aquellos dos turnos entre Lula y Jair Bolsonaro. En rigor, esta es una elección entre el actual presidente y el expresidente, porque Flávio es apenas un joven abogado de Río de Janeiro, a quien le cayó la responsabilidad de ser candidato a presidente porque su padre lo eligió. Como si fuera un estilo de política mexicana, recuerdan ustedes el "dedazo" de los presidentes mexicanos que escogían a sus herederos. Flávio no es más que el heredero de Jair”, afirmó .
Un escenario abierto
De acuerdo con Pignotti, la elección llega a las urnas con un escenario de fuerte polarización y un margen reducido para los candidatos que buscan posicionarse como alternativas a Lula y Flávio Bolsonaro.
“Son unos comicios de resultado imprevisible, y esto diciéndonos, sin caer en la tentación de hacer pronóstico, como si esto fuera una apuesta futbolística. Lo es porque las encuestas de opinión y lo que además se recoge cuando uno habla con el público en las calles es una sociedad políticamente muy polarizada, entre quienes votan a uno y a otro y que dejan lugar a un margen a un número de indecisos y de neutrales muy reducidos”, señaló.
El periodista también hizo referencia a la pérdida de intención de voto de los candidatos de terceras vías y al peso que podrían tener los indecisos en una elección ajustada.
“En las últimas semanas, los candidatos de las terceras vías han perdido mucha intención de voto, con lo cual la suma de los votos válidos, es decir, la suma de los votos, sin contar los que serán en blanco o los que serán anulados, de Lula y Bolsonaro ya es de más del 92%. Y esto significa que con que un mínimo de los indecisos se corra hacia un lado u otro, ahí habrá determinado quién ganará el próximo domingo”.
Las últimas mediciones muestran que ninguno de los principales candidatos alcanza el porcentaje necesario para evitar una segunda vuelta. La encuesta de Datafolha difundida el 2 de octubre ubicó a Lula con el 45% de los votos válidos frente al 40% de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. Para un eventual balotaje, el mismo estudio registró 48% para Lula y 45% para Flávio, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error.
Sobre la posibilidad de una segunda vuelta, Pignotti indicó: “La tendencia es que haya un balotaje y eso prolongará este duelo durante tres semanas más, enfrentamiento al cual tampoco es ajeno Estados Unidos. El gobierno del presidente Trump es un declarado defensor de la candidatura de Bolsonaro porque Flávio es hijo de un amigo de Donald Trump. Jair Bolsonaro es alguien muy próximo al mandatario norteamericano y, en diferentes ocasiones, ha expresado su simpatía, tanto que meses atrás lo recibió en la Casa Blanca”.
Finalmente, Pignotti desde Brasilia remarcó la importancia del proceso electoral para el país y la región. “Estamos ante una jornada electoral o jornadas, si hubiera balotaje, que dispararán noticias de hondo calado para el país continente, que es Brasil, y para los países de la región”, concluyó Pignotti.