Jorge Raiden, vicepresidente de Cáritas Tucumán, reflexionó acerca de los últimos números que dio a conocer el INDEC respecto al crecimiento e la pobreza en la Argentina.
"La primera reflexión es de tristeza y también una sensación de algo como que ya se sabía. Desde principios del año ha habido difusión de distintos índices o valores que nos llevan a esta confirmación porque ya se hablaba de una mayor afluencia a los comedores, un cambio en la composición de los comedores que había pasado de ser infantil a ser muy variada con la asistencia de jóvenes y de adultos", señaló.
También, expresó "una suerte de tristeza en el sentido de que veo que el Estado, si bien está haciendo cosas para revertir esto, más se focaliza en la lucha política y se pierde el foco. Más que números son personas, son historias, son familias que realmente la están pasando muy mal y desde hace mucho tiempo", remarcó.
"Si la educación, la salud y la alimentación están fallando en la generación que va tomando la posta en la vida económica, social y cultural de un país no sé qué país podemos estar esperando porque la pobreza abarca a esos tres aspectos", indicó.
Para finalizar, Raiden consideró que "es necesario poder generar, tanto en la faz legal como en la operativa, soluciones que sean más trascendentes a ir parchando la situación con un poco de plata o con un bolsón de comida".
El INDEC informó que, en un año, la pobreza aumentó del 27,3% al 35,4% , mientras la indigencia subió del 4,9 al 7,7%, según los datos del primer trimestre de 2018 y 2019.
Proyectados estos porcentajes a la población urbana nacional, el número de pobres pasó de 11.150.000 a 14.400.000: son 3.250.000 nuevos pobres en tan sólo 12 meses. Si se incluye la población rural, el número de pobres se eleva a 15.800.000 personas.

