Se preveía que en la reunión, realizada en la sede de Azopardo 802, iban a exponerse las fuertes diferencias que existen entre el sector mayoritario de la CGT y la fracción kirchnerista, pero finalmente no hubo discusiones a los gritos, aunque sí intervenciones críticas de algunos dirigentes del ala dura contra la estrategia cegetista.
Uno de los que planteó sus cuestionamientos elípticamente fue Abel Furlán, el titular de la UOM enrolado en el kirchnerismo, que pidió definir un programa para que la nueva CGT tuviera una actitud de confrontación contra el Gobierno y reclamó que haya presencia cegetista en los ámbitos de discusión y más dureza contra Javier Milei.
Aun así, el secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez (UPCN), integrante del sector mayoritario, le respondió con cierta dureza al justificar y reivindicar todo lo que hizo la central obrera desde que asumió la administración libertaria
El otro orador que marcó sus diferencias es Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), quien afirmó “No es que la CGT no haya hecho nada, pero me parece que a veces fallamos en la velocidad”, en alusión a la continuidad de las medidas de fuerza.
Julio Piumato (Judiciales), destacó la postura inflexible de su gremio porque este viernes hará su paro número 44, por considerar insuficiente el aumento salarial del 1,9% otorgado por el Gobierno, y cuestionó con severidad a Vanesa Siley, dirigente, alineada con La Cámpora, porque, según dijo, fue quien le “rompió su gremio”.
Por último, habló Héctor Daer quien cerró el encuentro con un repaso de los 9 años en que se desempeñó como miembro del triunvirato de la CGT.