De esta forma, la central obrera eligió una alternativa más moderada, hasta tal punto que no se convocará a trabajadores ni afiliados sino que la idea es que sólo participen de la marcha los dirigentes y delegados.
Con su marcha del lunes, además, la CGT desistió de sumarse al paro de 36 horas con movilización que concretará el ala dura nucleada en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), desde donde ya surgieron críticas: “Los mismos que confiaron en el Congreso aunque no estuvieran los votos ahora nos dicen que tenemos que confiar en la Justicia -dijo el titular de ATE, Rodolfo Aguiar-. ¿Cuándo van a confiar en los trabajadores? Me parece que se están poniendo excusas para no pelear. Va a haber un día después y vamos a tener que explicar dónde estuvo cada uno en este tiempo. La historia nos va a juzgar".
La resolución de marchar el lunes se adoptó durante una reunión ampliada de la mesa chica cegetista, que se realizó esta tarde en la sede de UPCN, en Moreno al 1300, donde se debatió cómo seguir el plan de lucha de la central obrera y finalmente predominó la idea de priorizar la ofensiva judicial contra el proyecto del Gobierno.
Durante el encuentro, los dirigentes que plantearon medidas más duras fueron Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), que es el líder de las Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), y Omar Maturano (La Fraternidad). El primero planteó hacer paros sectoriales para protestar por salarios y condiciones de trabajo, mientras que el segundo propuso citar al Comité Central Confederal de la CGT, su máximo órgano ejecutivo, para decidir nuevas medidas.
FUENTE: Infobae