El fin de semana se hizo viral un video donde se puede ver a dos jugadores de San Martín que tras consagrarse campeones del torneo Santito 2022 dejaron los festejos de lado para saludar a los chicos de River que se quedaron con el segundo puesto.
LV12 se comunicó con Matías Argañaraz que es el entrenador y el padre de uno de los chicos que protagonizó e video que rápidamente se hizo viral en todo el país.
El profe admitió sentirse muy orgullo por el gesto pero contó que es lo que trata de implementar en todos sus jugadores "más allá de que todos quieren ganar el camino para mi es otro, es que ellos aprendan y se diviertan. Que se formen como compañeros, como personas, como seres humanos porque el futbol da muchas vueltas".
"Trato de darles lo mejor para que le quede grabado, en lo deportivo uno sabe que se puede ganar o perder pero los valores lo marcan para lo que viene", agregó Matías.
En ese sentido contó como se aplica esto en los entrenamientos "nosotros tratamos en cada entrenamiento de que el chico se lleve una enseñanza en lo deportivo pero también nos tomamos un tiempo para corregir algunos comportamientos, hacerles saber que el respeto, el compañerismo y la unión dentro del grupo nos ayuda a conseguir buenos resultados".
"Se trata de formarlos a ellos como futbolistas y como personas, que den el ejemplo a la hora de competir, de estar en el colegio y en el día de mañana para cando tengan relaciones con otras personas", relató.
Particularmente de la actitud que tuvo su hijo dijo "esto se dio naturalmente, el mejor ejemplo es mostrando como se maneja uno. Uno como padre se comporta como es y el toma el ejemplo, el como chico se equivoca pero uno lo corrige y le muestras cosas sin imponerle nada".
"El sabe que cuando entramos al complejo sigue siendo mi hijo pero si tiene que jugar un rato juega, si tiene que salir sale. Dejamos en claro en este torneo al que le toque entrar o salir lo haga feliz", añadió el entrenador.
Por otra parte lamentó el comportamiento que tienen los padres de algunos chicos "en el fútbol mejoramos la parte humana de los chicos pero la de los padres no mejora, empeoran y desgraciadamente el chico sube al auto y escucha todo lo contrario a lo uno le dice en la semana".
"El papá se tiene que poner en el lugar del niño, no todo es fácil", cerró Matías Argañaraz.

