Fue medallista de bronce en Atlanta 1996 y campeón mundial peso pluma AMB en 2001, su nombre surge en el mundo del deporte ligado eternamente al boxeo, y aún así se lo reconocen hoy quienes le retribuyen esa exitosa carrera para viajar hasta su Guaymallén, Mendoza, para formarse con él. El contexto de pandemia y la actividad formativa hacen que Pablo Chacón desvíe momentáneamente la transmisión de conocimientos boxísticos para perfilar a sus entrenados económicamente.
Es que la cuarentena y la necesidad económica le hizo emprender dos proyectos a Pablo Chacón, como la venta de aceite y comida para mascotas en el mismo gimnasio de su propiedad: "tengo una pensión con chicos viviendo, de las distintas partes del país. En la pandemia se quedaron seis y hubo que mantenerlos, contenerlos, no podían salir a trabajar, no podían y no había trabajo", aseguró el ex boxeador en comunicación con LV12 Radio Independenca.
"Un amigo tiene un reparto de aceite comestible y veníamos hablando de hacer una etiqueta con mi sobrenombre, el Relámpago. Por esto de la pandemia y la necesidad de los chicos de trabajar, hacerse un peso y no depender de nadie, hicimos los tramites, me inscribí en el gobierno, hicimos la etiqueta y compramos el aceite a una fabrica, nosotros lo fraccionamos y los chicos salen a ofrecerlo y vender, se ganan un porcentaje de la venta que hagan", explicó Chacón.
El alcance no se cierra al grupo de seis 'foráneos', indicó el medallista de bronce en Atlanta 1996, y lo explicó: "los chicos abren el local a las 8.30, 9, salen a llevar los pedidos hechos o a buscar clientes. Al mediodía se preparan el almuerzo y a la tarde, hasta las 19. A este negocio lo manejan mis hijos, hay venta al público, pero no solo por los de la pensión, sino a chicos de acá de Mendoza que necesitan una salida laboral".

