“Tenemos 231 casos en lo que va de la temporada y alrededor del 30% se encuentran activos, por lo que requieren seguimiento y tratamiento”, precisó el funcionario en diálogo con LV12.
“No proyectamos un escenario como el dengue”, Montoya llevó tranquilidad al señalar que, por el momento, no se espera un brote de magnitud similar al dengue, aunque remarcó la importancia de no descuidar las medidas preventivas.
“La proyección no daría que sea un escenario como el que tuvimos con dengue, pero siempre debemos mantenernos en alerta y sostener la vigilancia epidemiológica”, afirmó.
En ese sentido, insistió en el rol clave de la comunidad: “Eliminando los criaderos y haciendo descacharreo en los domicilios podemos cortar el ciclo del mosquito”.
Embed - Dr Marcelo Montoya
El subsecretario explicó que el descenso de la temperatura actual genera condiciones menos favorables para el mosquito transmisor, lo que representa una oportunidad para actuar.
“Cuando baja la temperatura no hay eclosión de huevos, y ese es el momento ideal para eliminarlos. Hay que revisar patios, fondos y todos los recipientes donde se pueda acumular agua”, sostuvo.
Además, detalló una práctica clave: “Si no podemos descartar los objetos, hay que darlos vuelta, taparlos y raspar los bordes, porque ahí es donde el mosquito deposita los huevos”.
Sobre las acciones del sistema de salud, Montoya explicó: “Ante cada caso sospechoso febril se realiza un tratamiento focal en la zona, con intervención de Epidemiología, Salud Ambiental y las áreas operativas”.
Y agregó, “también trabajamos con gobiernos locales en tareas de descacharreo y fumigación cuando es necesario”.
Zonas más afectadas
El funcionario confirmó que los casos se concentran principalmente en:
“En otras zonas los casos son aislados y se actuó rápidamente para evitar la diseminación”, indicó, en referencia a detecciones recientes en Yerba Buena.
Montoya describió que los síntomas más frecuentes son fiebre, dolor articular y muscular, y cefalea. “Son síntomas que en muchos casos resultan invalidantes, sobre todo el dolor articular”, explicó.
Sobre el tratamiento, detalló: Es sintomático, con analgésicos e hidratación. También es clave el control médico para evitar descompensaciones”.
El subsecretario confirmó que no se registraron casos graves de chikungunya en Tucumán hasta el momento, aunque advirtió sobre otra preocupación sanitaria. “Hoy estamos poniendo mucha atención en el aumento de los casos respiratorios, que también están en vigilancia”, señaló.
En cuanto al perfil de los pacientes, indicó que “la mayoría son adultos, probablemente porque es la población más activa, la que está más expuesta por cuestiones laborales”.
Incluso detalló que algunos de los primeros contagios estuvieron vinculados a tareas específicas: “Muchos casos iniciales fueron personas que trabajaban en jardinería u otras actividades al aire libre”.
Por último, Montoya reiteró la importancia de la prevención y la consulta médica temprana: “Ante síntomas como fiebre o dolor articular, hay que acudir al centro de salud más cercano”.
Y cerró con una advertencia clave: “La vacuna contra el dengue no protege contra chikungunya, por eso la principal herramienta sigue siendo la prevención en cada hogar”.