Con el propósito de entender este conflicto, LV12 Radio Independencia se comunicó con Eduardo Jorge Vior, doctor en Ciencias Sociales, doctor en Sociología, periodista independiente sobre América Latina y política mundial.
El experto señaló que "Taiwán es una isla de China que fue invadida por Japón a fines del siglo XIX después de la Segunda Guerra Mundial. Sirvió como refugio para el ejército nacionalista que había sido derrotado en la Guerra Civil en China que estuvo presidida por el jefe del Partido Nacionalista Chino hasta 1987 y después poco a poco, se fueron abriendo otros partidos políticos. Tal es así, que desde hace 8 años gobierna el Partido Independentista, o sea es un partido que quiere la independencia respecto a China, algo que de ningún modo China puede permitir".
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Vior indicó que en 1970, como resultado de tratados, Estados Unidos certifica "la pertenencia de Taiwán a China", es decir, "reconoce la política de una sola China", donde a partir de ese momento, su relación con la isla comienza a ser puramente comercial.
A pesar de poseer esta certificación, Estados Unidos forma parte del conflicto, ya que llama a las islas de Taiwán como "aguas internacionales" y no como aguas que le pertenecen a China. Por lo tanto, no las reconocen oficialmente.
De esta forma, la elección presidencial "juega el todo o nada" en el destino del conflicto porque "si resulta elegido el candidato del Partido Independentista", si no llega a declarar la independencia, dará pasos importantes que provocarían la reacción de la República Democrática China. Del mismo modo, si gana el Partido Democrático, provocará la reacción negativa por parte de los norteamericanos, ya que "quieren mantener la isla como un factor de conflicto con la República Popular".
Ellos argumentan que el estrecho que separa tierra firme de la isla por donde pasa un tercio de la navegación mundial comercial entre el este de Asia que va hacia Occidente, para los chinos son aguas territoriales chinas, para los norteamericanos son aguas internacionales, por eso es que quieren mantener la ficción de que Taiwán no es parte de China. Es una ambivalencia preocupante Ellos argumentan que el estrecho que separa tierra firme de la isla por donde pasa un tercio de la navegación mundial comercial entre el este de Asia que va hacia Occidente, para los chinos son aguas territoriales chinas, para los norteamericanos son aguas internacionales, por eso es que quieren mantener la ficción de que Taiwán no es parte de China. Es una ambivalencia preocupante
Finalmente, el especialista remarcó un elemento fundamenta en esta crisis: que "Taiwán es el principal productor de semiconductores del mundo, es decir, si llega a pasar algo en este hecho y se interrumpe la cadena de producción y suministro, se hunde la economía mundial, ya que toda la economía automatizada que vivimos, depende un 50 o 60% de los semiconductores en Taiwán".