Las autoridades paraguayas confirmaron este miércoles 108 casos del coronavirus en el penal de Ciudad del Este, segunda urbe del país y fronteriza con Brasil y Argentina dos días después de que se detectaran los primeros positivos en ese centro, parte de un sistema penitenciario marcado por la superpoblación y el hacinamiento.
Hasta el momento Paraguay registra 1422 positivos del patógeno causante de la COVID-19 con 13 muertos.
Portavoces del Ministerio de Salud reconocieron en una rueda de prensa la dificultad de establecer el "nexo epidemiológico", si bien indicaron que se trabaja en la definición del mapa de los contagios.
Añadieron que la situación se encuentra "bajo control" y que en su mayoría se trata de casos leves.
Los datos fueron divulgados después de que el lunes se confirmara los positivos de un recluso y de un guardia de la penitenciaria, lo que motivó la alerta de las autoridades sanitarias.
Tanto en ese penal como en el de la ciudad de Pedro Juan Caballero, también frontera con Brasil, los reclusos acordaron con las autoridades no admitir visitas para evitar contagios.
Ello después de que a finales de mayo el Ministerio de Justicia autorizara esas visitas y bajo un estricto protocolo sanitario en los penales paraguayos, con una población reclusa muy por encima de su capacidad, debido al abuso de la prisión preventiva por parte de los jueces, según algunas organizaciones.
El ministro justificó esa recomendación con el aumento del ritmo de contagios, que hasta la fecha son alrededor de 1.400, con el número de muertes situado en trece.
Mazzoleni también citó como causa las cifras del coronavirus en los países vecinos, en especial en Brasil. Paraguay mantiene cerradas las fronteras con ese país y también con Argentina.

