La medida fue dispuesta en reunión con la ministra de Educación, Susana Montaldo, miembros del gabinete y el comité de emergencias y alcanza a todos los niveles, tanto para el sector público como para el sector privado.
Según la resolución 472/5 de la cartera educativa, esta medida se toma a fin de resguardar la integridad de los alumnos, docentes y personal auxiliar y tiene vigencia hasta el día viernes, inclusive. Por lo que los alumnos retomarán las clases el lunes 16.
Esto se determinó ante la necesidad de evaluar que los establecimientos y los caminos se encuentren en condiciones, tras las intensas lluvias (superaron los 160 milímetros) que cayeron en la provincia.
Asimismo, la resolución establece que, pese a la suspensión de las clases, los directores de las escuelas deberán permanecer a disposición de las autoridades locales. El objetivo es facilitar el acceso a los edificios escolares en caso de que sea necesario utilizarlos como espacios de evacuación para personas afectadas por inundaciones en las zonas comprometidas.