La campaña produjo la detención de 59 presuntos narcotraficantes y registró un promedio diario de decomiso superior a los 820 kilos. El Departamento de Seguridad Nacional calificó la ofensiva como una “represión contra los cárteles”.
Según datos oficiales, la Armada estadounidense llevó a cabo en semanas recientes al menos dos ataques directos contra barcos sospechosos de transportar droga desde Venezuela. El primer ataque se saldó con la neutralización de 11 presuntos integrantes del grupo Tren de Aragua (TdA), mientras que el segundo eliminó a tres personas, como parte del combate frontal a grupos narco-terroristas señalados por las autoridades.
La detección, persecución y captura de embarcaciones asociadas al narcotráfico depende de una extensa colaboración entre la Guardia Costera, la Marina, el Comando Sur.
Los voceros oficiales confirmaron que las acciones se mantendrán de modo sostenido, con mayores medios tácticos y mayor intercambio de inteligencia para identificar y neutralizar nuevas rutas empleadas por los grupos criminales en el corredor marítimo que une América del Sur y Norteamérica.