Al controlar un primer vehículo, que oficiaba como “puntero”, los uniformados del Escuadrón Núcleo “Aguilares” notaron que los ocupantes (padre e hijo) respondían nerviosos a las preguntas básicas de rutina.
Minutos más tarde, sobre el dispositivo de la Fuerza, arribó un segundo rodado, que fue registrado por los gendarmes y divisaron anomalías (tornillos removidos) en los paneles laterales y un fuerte olor a pegamento.
Con ayuda del escáner de la Fuerza, se constató la existencia de 41 paquetes rectangulares que contenían la droga. Asimismo, los funcionarios decomisaron 265 gramos de hojas de coca y dinero en efectivo.
Los involucrados, de nacionalidad boliviana, quedaron detenidos en infracción a la Ley 23.737.