Amaicha del Valle y Colalao del Valle son dos de las localidades que mejor acataron las órdenes presidenciales para detener el avance del coronavirus en Tucumán y la cantidad de personas que se quedaron en casa rondan el 90%. Además, no se registraron casos de dengue en dichas ciudades ni en el resto de las localidades lindantes.
En el caso de Amaicha, se destaca el aporte del cierre del paso desde El Mollar y la influencia contra la circulación de personas que buscaban aprovechar los días de cuarentena en sus casas de fin de semana o veraneo. Por el momento además persiste el abastecimiento alimenticio y de dinero para cajeros, aunque la mayor queja está en el incremento de precios por parte de comerciantes.
Allí, el sistema de salud y la colaboración de un grupo de habitantes ayuda a que la calma sea preponderante en momentos de tensión con respecto a la propagación del virus pandémico.
En torno a lo que ocurre en Colalao, el CAPS de la zona está preparado para afrontar algún eventual caso de coronavirus de ser necesario y los servicios generales abastecen a los lugareños. Sin embargo, la preocupación está en la reducida o nula capacidad tanto en la sucursal del correo como en la circulación hacia Cafayate o Santa María por los estrictos controles en las fronteras con Salta y Catamarca.
La ciudadanía de Colalao solicita una gestión para un temporal cajero móvil que permita movilizarse por la zona sin tener que trasladarse a una gran distancia hasta Tafí del Valle.

