En Alpine no solo hubo preocupación por los rendimientos en las primeras dos prácticas libres del Gran Premio de Australia de la Fórmula 1. También por el estado de salud de Franco Colapinto, 16° y 18° en los ensayos, quien bajó de su monoplaza A526 con una clara molestia en su vista.
Acompañado por una auxiliar de la escudería francesa durante la caminata desde la pista hasta el hospitality, el piloto argentino se abrió de par en par el ojo derecho y se tiró para atrás las pestañas para luego colocarse unas gotas descongestivas.
Este gesto desesperado, captado por las cámaras de ESPN, no tardó en sembrar dudas respecto a la vista óptima de Colapinto para afrontar la tercera y última práctica (este viernes a las 22.30) y posteriormente la clasificación (sábado a las 2 de la mañana) y la carrera (domingo a la 1 de la madrugada).
Minutos después, sin embargo, fue el propio piloto el que reveló lo que le había pasado y llevó tranquilidad en la gacetilla de prensa de Alpine: “¡Tuve un pequeño problema con un poco de hielo seco y residuos en el ojo al final de la segunda sesión de entrenamientos libres! Afortunadamente, no fue demasiado grave y no hay motivo real de preocupación".
Resuelta su molestia ocular, también analizó este viernes complicado sobre el circuito oceánico, en el que estuvo lejos de mantener un ritmo que lo acercara a los primeros lugares: “No hemos tenido un comienzo de fin de semana muy fluido aquí en Melbourne, pero estoy seguro de que hoy hemos aprendido lo suficiente para mejorar el rendimiento de cara a mañana”.
Y cerró: “Solo son entrenamientos y hemos visto algunas áreas clave donde sabemos que tenemos cosas que corregir y muchas que mejorar, algo que confío en que podamos hacer de cara a mañana”.

