La catástrofe desató una ola de solidaridad interna e internacional y ahora tiene al Ejecutivo metido de lleno en la reconstrucción.
El sismo se produjo apenas tres días después del cambio de Gobierno, lo que le dio un giro a la administración de Abelardo de la Espriella, que ha tenido que aplazar buena parte de su agenda política y económica de inicio para dedicarse a la tragedia, que entre otras lo obligó a decretar el estado de emergencia económica, una excepción temporal que le permite al Ejecutivo enfrentar catástrofes mediante la expedición de normas sin pasar por el Congreso.
El presidente y su gabinete firmaron 11 decretos y anunciaron 17 medidas administrativas destinadas al proceso de reconstrucción, que incluyen, entre otras, la creación del llamado "Fondo Milagro", a donde irán los recursos destinados para solventar la recuperación; habilitó la posibilidad para que los empresarios realicen obras públicas a cambio de rebajas en los impuestos anuales y creó las condiciones para que los mandatarios regionales puedan acceder a recursos económicos, endeudarse y obtener dineros de fondos públicos para las mejoras necesarias.
De la Espriella sostuvo que estas normas contemplan medidas concretas para "movilizar recursos, darles capacidad financiera a las regiones, garantizar la prestación de los servicios públicos, acelerar la reconstrucción de infraestructura y asegurar que nuestros niños y jóvenes puedan continuar estudiando".
El gobierno ha estimado que la reconstrucción de las zonas afectadas, que en su mayoría se concentra en cinco departamentos, le costaría al país unos 9.700 millones de dólares.
El terremoto destruyó 36.326 viviendas, averió otras 202.002, afectó la estructura de 6.005 edificios, mientras que otros 743 colapsaron, además de afectaciones a 400 centros de salud, 4.313 centros educativos, 6.033 centros comunitarios, 521 vías, cinco aeropuertos, 141 acueductos, 102 puentes vehiculares y 13 puentes peatonales.
En Pereira (eje cafetero), el Concejo municipal aprobó que se destinara para la reconstrucción los 27,5 millones de dólares de un empréstito tomado previamente, mientras la ciudad adelanta un programa denominado "Techos Dignos" que evaluó a la fecha 400 viviendas averiadas y planea entregar materiales para aquellas que son habitables y se pueden recuperar.
Mientras que en Manizales se retomaron las clases en las escuelas públicas, el 97% del comercio reabrió sus puertas y las autoridades locales aprobaron unos 71 millones de dólares para las labores de reconstrucción.