Hoy 14 de junio se conmemora el aniversario de la muerte del escultor Juan Carlos Iramain, quien montó la obra del Cristo Bendicente sobre el cerro San Javier, en el año 1942. Es por este motivo, que el gobernador, Juan Manzur, junto al vicegobernador,Osvaldo Jaldo, legisladores y demás autoridades provinciales brindaron un homenaje al escultor.
El primer mandatario provincial colocó una ofrenda floral en la tumba de Iramain y recordó al artista que realizó uno de los monumentos más majestuosos e iconográficos de la provincia. “Juan Carlos Iramain nos dejó como herencia este Cristo Bendicente, uno de los más importantes del mundo y gracias a la decisión política de la Legislatura se logró el aporte de fondos y la colaboración de diferentes organismos para que se concrete su restauración”.
En este sentido, Manzur destacó el acuerdo firmado por el Poder Legislativo entre el Ente Tucumán Turismo, la Facultad de Artes y una empresa privada que es la que ejecuta la obra.
El legislador Marcelo Ditinis, presidente de la comisión de Turismo de la Cámara, destacó el cumplimiento del convenio firmado entre las partes que participan de la restauración. "Estamos viendo que ya está más de la mitad del andamio, que es lo principal y lo que más demora en este caso, sobretodo por los días de lluvia que hubo, pero ya es una realidad y estamos cumpliendo con lo que dijimos en la firma del convenio".
El parlamentario subrayó, además, el trabajo articulado entre la Legislatura, el Ente de Turismo y la Cámara del sector. "Estamos convencidos que es la única manera de que siga creciendo la industria del turismo", indicó.
Leonardo Iramain, hijo del escultor, participó de la conmemoración y valoró el gesto del Estado provincial de conservar el patrimonio artístico y cultural de Tucumán: “me pone muy feliz que el Gobierno restaure esta obra; esperemos que siempre sea cuidada”.
El Cristo Bendicente de San Javier es el noveno en su tamaño a escala mundial y fue realizado por pedido de la esposa del ex gobernador de Tucumán, Miguel Crito, en 1938. “La señora López Pondal fue la que le pidió a mi padre esta obra en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial; es por eso que su base dice “Paz a los hombres de buena voluntad”, relató Iramain.
La figura de Dios en actitud ‘bendicente’ significó un cambio en la fisonomía de la montaña y brindó, en ese contexto de angustia y guerras, una imagen de protección sobre toda la provincia. Según la historia del monumento, su construcción demoró cuatro años y se hizo por partes. El traslado total de las piezas para el armado final demoró alrededor de un año.
El presidente del Ente Cultural de Tucumán, Sebastián Giobellina, detalló que el Cristo será renovado desde adentro hacia afuera, rellenando fisuras por donde se filtra la humedad. Luego será cubierta con una capa especial de pintura que resaltará el brillo de la escultura y la aislará de los embates climáticos. Por último, se montarán terrazas en los alrededores y se remozará el Centro de Interpretación para los turistas.

