Incendio intencional
Esa restricción le impedía aproximarse al domicilio y mantener cualquier tipo de conducta perturbadora. Lejos de acatar esa disposición de la Justicia, ingresó al inmueble y provocó un incendio en el interior de la casa. Las llamas se expandieron rápidamente y arrasaron con prácticamente todos los bienes del lugar: un televisor de 43 pulgadas, una cocina, una motocicleta 110, una cama de dos plazas, un ropero, una vitrina, una mesa, un aire acondicionado tipo split y la totalidad de la indumentaria de la familia. El fuego fue finalmente sofocado por vecinos de la zona, evitando que el siniestro se propagara a viviendas colindantes, donde residen otras personas, entre ellas menores de edad.
El informe técnico de Bomberos concluyó que el foco ígneo fue intencional y que existió una situación de peligro común, dada la proximidad con otras casas y la emanación de humo y gases tóxicos.
La calificación del delito y la pena
Tras valorar la gravedad objetiva del hecho, el peligro generado y los daños ocasionados, pero también la ausencia de antecedentes condenatorios y la aceptación de responsabilidad por parte de la acusada, el Ministerio Fiscal acordó una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, más costas procesales.
La condena quedó sujeta al cumplimiento de estrictas reglas de conducta por el plazo de tres años, entre ellas: Fijar y mantener domicilio, abstenerse de todo acto de hostigamiento o violencia, someterse a tratamiento interdisciplinario por consumo problemático de sustancias, comparecer periódicamente ante el organismo de control, no cometer nuevos delitos.
FUENTE: MPF