En este sentido, LV12 dialogó con Carla Codemo, becaria doctoral del Instituto Superior de Estudios Sociales del CONICET, quien describió el panorama que viven los trabajadores del organismo. "Estamos atravesando una situación extrema en todo el sistema de ciencia a nivel nacional y también en el sistema de educación. Es una situación crítica, con bajas masivas en la obra social, que además viene con problemas de atención desde hace tiempo", expresó.
La investigadora explicó que en Tucumán la situación es especialmente compleja. "La obra social está dada de baja en el Colegio Médico para nuestra región. Nosotros pertenecemos al CCT NOA Sur, del que también dependen Catamarca y Santiago del Estero, por lo que muchísimos trabajadores quedaron sin cobertura efectiva".
Codemo remarcó que los becarios enfrentan una situación laboral particular. "Nuestra principal problemática es que no somos considerados trabajadores asalariados. No tenemos aportes jubilatorios y hace algunos años logramos, al menos, contar con cobertura médica. Ahora también estamos perdiendo ese derecho".
Además, advirtió que el conflicto excede a la obra social. "Hay más de 900 personas esperando ingresar a la carrera de investigador después de haber aprobado los concursos. Incluso hay casos de las convocatorias 2022 y 2023 que todavía no fueron efectivizados".
También cuestionó el desfinanciamiento de la investigación. "Se eliminaron proyectos científicos que eran fundamentales para desarrollar nuestro trabajo. Hoy muchos doctorandos no tenemos recursos para investigar y eso afecta directamente la producción científica".
Respecto a la situación sanitaria, fue contundente: "Tenemos compañeros y compañeras con enfermedades crónicas que no están recibiendo su medicación, personas embarazadas sin cobertura médica y familias enteras afectadas. Nos ofrecen un bono de 90 mil pesos para contratar una obra social por nuestra cuenta, pero ese monto es totalmente insuficiente".
Consultada sobre la respuesta del Gobierno nacional, sostuvo: "Hasta ahora no hemos tenido ninguna solución. Se presentaron notas y reclamos, pero seguimos esperando respuestas. La incertidumbre es enorme después de tantos años de formación y trabajo".
En cuanto a los ingresos, indicó que un becario doctoral en Tucumán percibe aproximadamente 1.300.000 pesos, aunque aclaró que gran parte de ese dinero también debe destinarse a la formación académica. "Con ese ingreso tenemos que pagar cursos de doctorado, viajes para capacitarnos y otros gastos vinculados a nuestra investigación. No es solamente un sueldo para vivir".
Por último, convocó a la comunidad a participar de la manifestación prevista para la próxima semana. "Los esperamos el 1 de julio, a las 12.30, frente a la Casa Histórica. Necesitamos que la sociedad nos acompañe porque la situación es realmente apremiante y queremos que nuestra voz sea escuchada".