El consumo de carne vacuna cayó 12% en lo que va del año y los argentinos comen casi 5 kilos menos que en 2025, de acuerdo con lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
El reporte reflejó que el consumo aparente de carne vacuna durante los primeros siete meses del año se situó en 1,202 millones de toneladas, lo que representa una caída de 163,4 millones de toneladas en comparación con el mismo período de 2025.
"Bajó el consumo de carne vacuna a 46 kilos (últimos doce meses), pero aumentó la de pollo y cerdo. Esto viene ocurriendo hace más de 3 años y además viene acompañado por un 2023 con un sequía de 4 meses y medio, algo que hizo que la vaca coma mal. En consecuencia, no ovula y tuvimos casi 350.000 terneros menos", detalló en LV12, Miguel Schiaritti, titular de la Cámara de la Carne.
En cuanto al 2025, con las inundaciones en los campos, también perdieron stock. "Si bien la carne vacuna bajó y es más accesible, la verdad es esta porque hay gente que le alcanza para cubrir todos los gastos necesarios para la alimentación. Esto hizo que el precio de la carne vacuna cayera y el consumo de pollo y cerdo aumente: con el precio promedio de un kilo de carne vacuna se compran 5 kilos de pollo o hasta 3 kilos de cerdo".
"Frente al mostrador el cliente termina definiendo por el bolsillo", agregó.
Antes de concluir, Schiaritti, analizó el contexto actual del sector y sostuvo que en "la Argentina hay dos tipos de industrias: una es la que se dedica a la exportación, que viene trabajando relativamente bien; y la del consumo que hoy tiene problemas para cobrar porque entrega y en lugar de pagar a la semana siguiente, demoran 15 o 20 días. Esto inquieta no sólo al distribuidor, al matarife, sino también al consignatario y a los productores".

