Seis de cada 10 hogares tomaron algún crédito o préstamo durante el último año y entre ellos, el 41% recurrió a más de una forma de financiamiento en simultáneo: bancario, no bancario e informal. De este porcentaje, más de la mitad recurrió a un crédito o préstamo no bancario o informal y en su gran mayoría fue en los hogares monomarentales como estrategia para sostener su economía cotidiana.
En diálogo con LV12, la abogada Tamara Bezares, sostuvo que "el endeudamiento ya no es un problema individual, es colectivo. Esto no tiene con un tema de mala administración financiera, sino que excede todo esto. La deuda es un problema social porque la gente está endeudándose para poder comer y comprar medicamentos".
En cuanto a la situación de los hogares monomarentales, dijo que es peor porque no suelen financiar consumos extraordinarios y reemplazan algo que atraviesa las problemáticas de las mujeres que son los ingresos insuficientes y trabajos precarizados. Están más abocadas a las tareas de cuidado y consiguen trabajos por menores jornadas con peores pagos. A su vez está la cuota alimentaria que se les debe, hace que se endeuden y saquen préstamos personales".
"La cuota alimentaria impaga genera y acrecienta el endeudamiento, porque lo que no termina pagando el progenitor incumplidor, lo hace la madre a través de este sistema de endeudamiento", añadió la fundadora de Alas
La comunicadora social indicó que se debe empezar a educar sobre la ley de defensa al consumidor porque cada deuda debe tener una información clara y detallada. "Por más que deban, las personas tienen que recibir un trato digno porque no pueden llamar 30 veces al día para reclamar una deuda. Nadie puede ser humillado por deberle a otra persona".
El rol del Estado
Antes de finalizar, Bezares remarcó que es clave cómo se nombran las cosas. "Muchas palabras de nuestro vocabulario están en masculino y la construcción del lenguaje es importante para generar conciencia. Hablamos de marentalidad porque son mujeres las jefas de hogar que crían solas y que todos les sueltan la mano, desde el Estado hacia abajo: hoy tenemos un Estado con políticas que son cuasimisóginas".