Luego de la derrota de San Martín ante Quilmes, Pablo De Muner, entrenador del Santo, realizó un análisis de lo que fue el partido que se jugó en La Ciudadela.
“Hay que saber perder, eso es importantísimo. No podemos pretender ser imbatibles”, dijo Pablo De Muner.
“Teníamos una gran chance de ser punteros; algo que hace algunas semanas era impensado. Tal vez la ansiedad de querer aprovechar la oportunidad nos terminó jugándonos en contra; pero está claro el crecimiento y la identidad que hoy tiene el equipo, eso es todo gracias a los jugadores”, sostuvo Pablo De Muner, entrenador de San Martín.
En cuanto al juego que vino a plantear el rival, el entrenador analizó: “Nos costó mucho entender el juego de Quilmes, identificarlo. Durante el primer tiempo estuvimos imprecisos y, aún así generamos algunas situaciones de gol”, declaró Pablo De Muner.
“Ellos se encontraron con una ventaja importante para esta categoría, por dos errores nuestros. Y con la desesperación es difícil jugar, por eso les pedía a los muchachos que pensemos, que tengamos tranquilidad y que intentemos lo que sabemos hacer. Lo hicieron bien durante el segundo tiempo, lamentablemente no alcanzó. Dejamos pasar una enorme oportunidad”, se lamentó Pablo De Muner, quien perdió su primer partido desde que llegó a San Martín.
El próximo rival de San Martín será Tigre en Victoria. Para ese partido, AFA confirmó que Diego Abal será el árbitro el próximo lunes desde las 21.10. “Tuvimos un mal día y hay que levantarse, punto. Ahora tenemos que concentrarnos en los errores y tratar de ir a ganar a la cancha de Tigre”, sentenció Pablo De Muner.
Moreno, la joven promesa busca imponerse a fuerza de goles
El Santo jugó este lunes su partido más errático y deslucido de la era De Muner. Hasta ayer, San Martín, bajo la conducción del DT, había logrado mantener un invicto de 9 partidos (7 triunfos y 2 empates), casi sin recibir goles en contra y con delanteros en racha goleadora. Todo eso estuvo ausente anoche en la Ciudadela, en lo que significó una dura derrota para el Ciruja, que se perdió una chance inmejorable para quedarse con la punta de la Zona A tras las derrotas de Tigre y Gimnasia de Mendoza.
Pero no todo fue amargura. Sobre el final, el Santo se repuso y lo podría haber empatado, sobre todo a partir del ingreso de Nicolás Moreno, juvenil de la categoría 2001, y autor de un golazo que le dio esperanzas al equipo. “Entre con todas las ganas. Venía de estar en el banco en otro partido y no poder entrar, así que tenía fe de que iba a entrar y podía meter un gol”, repasó Moreno en conversaciones con LV12 Radio Independencia.
A pesar del golazo que le dio vida al Santo, el juvenil asegura que “no lo disfrute mucho porque íbamos perdiendo. Pero bueno, esto es así. Esto recién arranca, el torneo es largo, y ojalá pueda sumar más minutos y ayudar mucho al equipo”. “Teníamos fe de que lo empatábamos, pero bueno”, agregó.
Sobre el balance del encuentro, señaló que “el primer tiempo no fue muy bueno, éramos un equipo largo, no teníamos precisión, no ganamos ninguna segunda pelota. No fue como otros partidos, donde teníamos presión y estábamos bien”. Moreno se confiesa hincha de San Martín desde la cuna y contó que está ligado al club desde las divisiones infantiles. “Me trajo mi papa. Estuve mucho tiempo en San Martín. Amo esta camiseta”, agregó.

