En diálogo con LV12, el funcionario explicó que actualmente “la situación es estable”, y detalló que los principales inconvenientes del temporal estuvieron vinculados al fuerte viento. “Más que la cantidad de milímetros caídos, el problema fue el vendaval, con caída de árboles y postes”, señaló.
En cuanto a los caminos, indicó que hubo complicaciones en la Ruta Provincial 307 por la crecida de un arroyo en zona montañosa, aunque la transitabilidad fue restablecida. Imbert aclaró que, si bien en San Miguel de Tucumán cayeron alrededor de 25 milímetros, en sectores como la zona de montaña las precipitaciones superaron los 70 milímetros, lo que generó mayor impacto.
Recomendaciones ante alertas
Imbert remarcó la importancia de generar conciencia sobre las alertas meteorológicas. “En la medida de lo posible, hay que evitar exponerse. Si las condiciones climáticas son adversas, lo mejor es resguardarse y esperar a que pase la tormenta”, aconsejó.
Advirtió además que la saturación del suelo, producto de las intensas lluvias de enero —mes que registró niveles récord de precipitaciones en la provincia— incrementa el riesgo de deslizamientos en zonas de montaña.
Por eso, pidió especial cuidado a quienes deban circular por rutas sinuosas o sectores de alta montaña, donde pueden producirse derrumbes o caída de árboles.
Cuándo llamar al 103
El subdirector recordó que ante cualquier emergencia se debe llamar al 103, número gratuito que funciona incluso en zonas con poca señal o sin crédito en el celular.
“El 103 es un teléfono de emergencia. Desde allí se coordina la asistencia necesaria, ya sea bomberos, policía o la empresa correspondiente en caso de cables o postes caídos”, explicó.
Finalmente, destacó el trabajo coordinado con las áreas municipales y comunales de Defensa Civil para dar respuesta rápida ante cualquier situación que supere la capacidad local.