"Es muy triste la situación que vivimos en nuestro Complejo porque cada vez que juega la reserva o cualquier formativa compitiendo a nivel nacional no queremos que suceda lo que sucedió ayer, sobre todo porque tenemos chicos a cargo donde los adultos somos los responsables. Lo de ayer fue caótico y las imágenes muestran a familias, hijos, hermanos, padres y mujeres corriendo", manifestó en diálogo con LV12, Alejandro Medina, dirigente de Atlético Tucumán.
En este contexto, agregó que "el partido se puede desbordar si el referí comete errores tanto para bien como para mal. Nos puede gustar o no, está perfecto, pero el cuerpo técnico de Talleres tiene lamentablemente a dos personas muy intensas, que son Rodrigo y Lautaro Acosta porque a medida que se generaba el partido ellos iban tomando temperatura y en el entre tiempo lo expulsaron".
En el complejo hay un sector donde directivos y entrenadores de otras categorías ven el partido. "Los expulsados también y ellos salieron de ahí y salieron a dar indicaciones al costado de la tela donde estaban todos los padres de los jugadores de Atlético Tucumán y cuando hicieron el segundo gol se desató todo el escándalo".
El encargado de la Reserva del Decano aseguró que los hermanos Acosta "le gritaron cosas a los chicos cuando estaban festejando, los padres reaccionaron con insultos y ahí empezó la bataola. Todos los jugadores de Talleres y el cuerpo técnico saltaron la tela para defender a ellos dos porque entendieron que iban a ser golpeados, Pero los que concurren saben que no hubo ni habrá intento de agresión hacia ninguna delegación".
Medina detalló que la terna arbitral no podía retirarse y tuvieron que llamar al 911 para que sean custodiados. "Todo el cuerpo técnico de Talleres estaba afuera del vestuario esperándolos. Lautaro Acosta fue jugador profesional y que lo tenga que sacar un chico que se está formando, es una vergüenza".
Antes de concluir, el directivo confirmó que van reunirse para evaluar la situación para tomar medidas al respecto.