La demencia es uno de los desafíos de salud más complejos del siglo XXI, en sociedades donde la longevidad avanza a paso firme. El aumento sostenido de la esperanza de vida despierta, inexorablemente, nuevos caminos de investigación biológicos, científicos y sociales.
En poblaciones que viven más años, los trastornos vinculados al envejecimiento, como la demencia y otras enfermedades neurodegenerativas, también crecen. Sin embargo, las formas en las que impacta esta enfermedad no son iguales para todos: los países emergentes y de menores ingresos son los más afectados.
"Yo publiqué este trabajo que hace una revisión de cuál es la realidad desde el punto de vista de las demencias en los países de altos, medianos y bajos ingresos y uno encuentra que el crecimiento es mucho mayor en nuestros países que en el hemisferio norte", explicó en LV12, el neurólogo, Dr. Ricardo Allegri.
En este sentido, dijo que "la mayor parte de las investigaciones viene de los países de Estados Unidos y de Europa, entonces, estamos teniendo una subrepresentación con respecto a las investigaciones y un exceso con el número y al tipo de pacientes".
Para el neurólogo, "el planteo es que de alguna manera tiene que ser compensado y hacerse un plan de trabajo para que tengamos la información local relevante y que nos podamos manejar con las adecuadas".
En cuanto a ejemplos, Allegri sostuvo que "hay determinadas modificaciones genéticas y es muy importante tener la información cómo se da lo epidemiológico y qué tiene que ver con los factores de riesgo, para poder actuar. Esto no solo se da por diferencias entre altos y bajos ingresos de los países, sino que aún dentro de los EEUU hay toda una discusión acerca de los datos que se tienen de poblaciones caucásicas y no se tiene de la hispánica".

