Un grupo de diputados de La Libertad Avanza se reunieron con genocidas de la última dictadura cívico-militar, entre ellos Alfredo Aztiz, en la cárcel de Ezeiza, donde los militares cumplen condenas por delitos de lesa humanidad como torturas, desapariciones forzosas, robos de bebés y asesinatos. En ese marco el Colectivo Historias Desobedientes, familiares de genocidas por Memoria, Verdad y Justicia, expresó su repudio a al accionar de los diputados nacionales de LLA.
En el comunicado que difundieron, aseguran que no es casualidad que se trate de diputados cercanos a la Vicepresidenta Victoria Villarruel, familiar obediente de genocidas que desde hace años opera desde los lugares más oscuros de la sociedad reivindicando el accionar criminal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en años de dictadura.
Además, advierten acerca de los riesgos que implica para nuestra democracia que funcionarios con diferentes responsabilidades muestren una posición despreciativa de la historia de nuestro país y de todas sus luchas. Funcionarios que indudablemente van siguiendo los lineamientos de una vicepresidenta que lejos está de poder desobedecer las lógicas de lealtad familiar y de sometimiento al padre genocida y su ideología criminal.
"Desde la interna del Bloque de LLA trascendió un mensaje en el que el Diputado Beltrán Benedit sostiene que los criminales de lesa humanidad son “ex combatientes contra la subversión marxista por orden de un gobierno constitucional”. En el desarrollo del mensaje se deja entrever el cinismo de la lógica argumentativa, así como el posicionamiento político ideológico ultraderechista y negacionista del diputado", manifestaron.
De igual modo, manifiestan que como familiares de genocidas muchos han tenido la oportunidad de visitar en la cárcel a sus padres, tíos o abuelos, y dejan en claro que su pedido siempre ha sido que rompan el pacto de silencio que mantienen acerca del destino de los desaparecidos y de los bebés nacidos en cautiverio que Madres, Abuelas e Hijos siguen buscando. La respuesta de los genocidas es siempre la misma: la reivindicación de sus crímenes y el silencio criminal acerca del destino de los desaparecidos y los bebes nacidos en cautiverio, por lo que sus crímenes se siguen cometiendo cada día.
Siguiendo esta línea afirman que como familiares de genocidas han decidido colectivizarnos y trabajar activamente, a contrapelo de lo que se les ha inculcado en sus hogares y rompiendo los mandatos de lealtad familiar. Lo hacen porque pudieron escuchar el dolor de las víctimas y porque sabemos de la crueldad de los genocidas.
A modo de conclusión reafirman su compromiso con el cuidado y respeto hacia nuestra democracia y los derechos de la sociedad en su conjunto, con la búsqueda de la Verdad acerca del destino de los desaparecidos y bebés nacidos en cautiverio.

