La Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos y la Subsecretaría de Medio Ambiente, dependientes de la Secretaría de Producción, trabajaron junto al Instituto de Ecosistemas de Aguas Continentales (IEAC) de la Fundación Miguel Lillo en la realización de estudios y toma de muestras ficológicas en el embalse.
Según explicaron los especialistas, estas floraciones algales, conocidas también como “blooming”, responden a la interacción de distintas variables fisicoquímicas, hidrológicas y antropogénicas. El fenómeno podría generar riesgos ecotoxicológicos y sanitarios, además de provocar impactos negativos sobre el ecosistema.
Entre las posibles consecuencias se encuentra una mortandad masiva de peces.
Qué actividades fueron restringidas
A partir de los estudios realizados, las autoridades determinaron suspender preventivamente las actividades que impliquen contacto directo con el agua, entre ellas la natación y los deportes náuticos.
También se restringió la extracción de agua destinada al consumo cuando no cuente con el tratamiento adecuado. El equipo interdisciplinario continuará monitoreando la evolución del fenómeno y las distintas variables ambientales para determinar eventuales medidas de mitigación y manejo del embalse. La restricción fue comunicada oficialmente este jueves 3 de septiembre.
FUENTE: Carlos Rosznercki