El mandatario republicano presentó la "Trump card" al mundo, mientras los mercados convulsionaban por el impacto de su guerra arancelaria. El jefe de estado norteamericano presentó el plástico y manifestó que "Cinco millones. Por cinco millones de dólares, esto puede ser tuyo"
"Es la gold card. La Trump card", señalaba el magnate neoyorquino, que dijo ser el primer comprador -no se sabe aún quién será el segundo- y que esta tarjeta saldrá a la venta "en menos de dos semanas, probablemente". "¿Bastante emocionante, verdad?", agregaba.
Esas tarjetas doradas para los más acaudalados sustituirán un programa del Gobierno estadounidense en vigor desde los años 90, que permitía a extranjeros obtener visados a cambio de inversiones de capital y creación de empleo en el país norteamericano. Cuando anunció este nuevo sistema, Trump no descartó la posibilidad de vender estas 'tarjetas doradas' a oligarcas rusos. "Sí, posiblemente. Conozco a algunos oligarcas rusos que son gente muy agradable", dijo, según recogía entonces la 'CNN'.
La iniciativa, en todo caso, no hace sino dejar aún más patente si cabe que Trump lo ve todo como una oportunidad de negocio. El magnate neoyorquino ya lo dejó claro con sus planes para la Franja de Gaza: convertir el devastado enclave, escenario de la masacre de más de 50.000 gazatíes, en una suerte de resort, haciendo de la guerra una inversión inmobiliaria.
La presentación de su "gold card" llega además en plena cruzada de Trump contra la inmigración. El republicano regresó a la Casa Blanca con la promesa de una política migratoria de 'puño de hierro', un empeño que se ha traducido en deportaciones masivasa cárceles salvadoreñas y en la firma de un decreto para eliminar la ciudadanía por nacimiento, a pesar de que es un derecho reconocido en la Constitución del país.
La Justicia estadounidense mantiene bloqueada esa orden, al menos de momento. Pero hay algo que está claro: para Trump es más importante tener dinero que haber nacido en Estados Unidos.
FUENTE: CNN