USS Gravely, es un destructor de misiles, y se suma al portaaviones USS Gerald R. Ford, también en aguas de la zona. Maduro ha criticado el desplazamiento de buques como un intento del gobierno estadounidense de fabricar "una nueva guerra eterna" contra su país. El Ejército estadounidense ha asesinado a más de 40 personas en las últimas dos semanas en ataques extrajudiciales en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico tras acusar a la tripulación de una decena de barcos de ejercer actividades narcotraficantes, sin pruebas.
Los trinitenses protestan por la presencia del buque de guerra
En una reciente manifestación ante la embajada estadounidense, David Abdulah, líder del partido político Movimiento por la Justicia Social, ha afirmado que Trinidad y Tobago no debería haber permitido que entrara en sus aguas. "El buque estará anclado aquí durante varios días a pocas millas de Venezuela cuando hay una amenaza de guerra", ha dicho. "Es una abominación".
Sin embargo, primera ministra de Trinidad y Tobago Kamla Persad-Bissessar, ha sido una firme defensora de la presencia militar estadounidense y de los mortíferos ataques contra presuntos barcos de narcotraficantes en aguas de Venezuela, asegurando que la región "no es una zona de paz".
Ayer, Venezuela afirmó que la "peligrosa realización de ejercicios militares" en aguas de un país vecino constituye una "grave amenaza" para la región del Caribe y una "provocación hostil" hacia la nación sudamericana.
FUENTE: Euronews