El fenómeno climático podría intensificarse hacia fin de año y aumentar la probabilidad de lluvias por encima de lo normal en distintas regiones bonaerenses. Un especialista de la UNLP explica qué puede esperarse en La Plata y por qué no hay una relación automática con las inundaciones. Otro investigador del CONICET advierte sobre la saturación de los suelos, la erosión costera y la necesidad de mantener los desagües en condiciones.
El fenómeno de El Niño ya está activo y los pronósticos anticipan que podría fortalecerse durante los próximos meses, con una intensidad máxima probable hacia fines de 2026. El escenario mantiene en alerta a distintas regiones del país y plantea interrogantes sobre sus posibles consecuencias en la provincia de Buenos Aires, donde las lluvias, los suelos saturados y los problemas de drenaje representan factores de riesgo.
En diálogo con LV12, Juan José Neiff, investigador del Conicet, explicó que "El Niño ha entrado por la parte este de Sudamérica con una cantidad muy importante de precipitaciones en los Estados del sur de Brasil y eso tiene un impacto muy fuerte sobre lo que pasa en la Cuenca del Paraná y del Uruguay. La cuenca del Plata formada por el río Paraná, Paraguay y Uruguay es una superficie muy grande con más de 3. 100.000 kilómetros cuadrados y la mayor parte está en Brasil. Nosotros en el litoral fluvial estamos en el cuello del embudo de la cuenca, entonces recibimos todos los impactos de los cambios que se producen en el clima en esa zona".
En ese contexto, "en el Estado de Paraná llovieron 350 mm en 4 días y esa concentración y torrencialidad de lluvias es la que determinó la crecida del río Iguazú y del Uruguay. Algunas localidades de Corrientes están en emergencia, pero ya está pasando ese pico de creciente del río Uruguay".
Neiff indicó que "el río Iguazú estuvo creciendo 3 metros por día, una cantidad muy grande. Llegó a 32,85 metros, siendo que el nivel de evacuación es de 20 metros. Ese caudal es el que va a determinar que en Corrientes tengamos 7 metros en el hidrómetro (el nivel de evacuación)".
Estos niveles son para tomar decisiones y accionar. "El nivel de alerta es de prevención y en este caso está en 6,50 metros. El nivel de evacuación es cuando el río está completo y ha saturado la planicie de inundación de esa localidades".
El investigador comentó que estas crecientes de los Niños fuertes van bastante más arriba. "La creciente máxima que hemos tenido fue en 1983 donde el río estuvo en 9,03, o sea dos metros por encima del nivel de evacuación".
Antes de finalizar, sostuvo que los más importante es que no se sabemos nunca cuál va a ser la duración del fenómeno. "En 1983 estuvo por encima del nivel de evacuación 8 meses, entonces eso significa que se deben mantener una cantidad de personas en los centros de evacuación y habilitar lugares especiales. En la medida que más dura un fenómeno de anegamiento, empieza a trabajar sobre rutas y cabeceras de puentes, por eso se quebraron varios. La cantidad de calor acumulado en el Pacífico ecuatorial

