LOCALES | frigoríficos | consumo | ventas

Frigoríficos en Tucumán: caen las ventas y crece la búsqueda de ofertas

En diálogo con LV12, Simón Poliche, dueño del frigorífico Finca San Ramón, analizó el impacto de las lluvias, la caída del consumo y los precios de la carne en Tucumán.

La actividad frigorífica atraviesa un escenario complejo en Tucumán, marcado por las bajas ventas, la retracción del consumo y la búsqueda de precios más accesibles por parte de los clientes.

En diálogo con LV12, Simón Poliche, dueño del frigorífico Finca San Ramón, advirtió sobre las dificultades que enfrenta el sector, tanto por las condiciones climáticas que afectan al campo como por la situación económica de las familias.

Las lluvias complican el trabajo en el campo

Poliche manifestó su preocupación por las consecuencias del exceso de precipitaciones y las dificultades para circular por los caminos rurales. “Es algo que nos mantiene alerta, hay muchos campos que no se puede entrar, sobre todo los caminos rurales que se podrán imaginar la situaciones de los camiones, los tractores quedan empantanados, así que mucha lluvia es perjudicial para el campo”.

Al comparar los efectos de la sequía con los de las lluvias excesivas, explicó que ambas situaciones pueden generar pérdidas importantes para los productores.

“Cuando hay sequía uno ya evita tener cierta inversiones no puede tener altas expectativas en cambio cuando hay lluvia y buen clima uno piensa que lo que invierte en el suelo se va a multiplicar muchas veces es el motor y con el exceso de lluvia uno termina perdiendo toda su inversión. Entonces es igual de malo que una sequia o también se lo puede considerar peor”.

En ese sentido, señaló que anticiparse a las condiciones climáticas representa un desafío para quienes trabajan en la actividad agropecuaria. “Es muy difícil poder prepararse, si uno tuviese la respuesta a todo sería muy fácil y todos seríamos exitosos, lo que uno puede hacer es prever cuáles son las situaciones y tomar riesgos medidos”.

La asistencia estatal y las dificultades del sector

Consultado sobre el acompañamiento técnico y económico del Estado, Poliche indicó que la Secretaría de Producción de la provincia mantiene contacto con el sector.

“Mira siempre el Estado está presente, la Secretaría de Producción de la provincia está atenta pero bueno el problema también es que hoy en día no hay fondos como había en otras épocas de asistencia, pero si intentan articular todo tipo de ayuda, pero bueno no siempre son suficientes”.

¿Cómo funciona la actividad ganadera en Tucumán?

El empresario explicó que la provincia presenta características particulares en materia ganadera, debido a que no cuenta con las condiciones de pasturas necesarias para desarrollar ciclos extensos de cría y recría a campo en comparación con el Litoral.

“Acá en Tucumán cambia un poquito el escenario porque no es una provincia ganadera por excelencia, acá no tenemos buenas pasturas para poder hacer los ciclos un poco más largos a los animales que es cría, recría a campo comiendo pastos entonces acá en la provincia lo que se utiliza mucho más es el engorde a corral que se llama feedlot, que es una alimentación basada en granos”.

Además, detalló que gran parte de la carne que se comercializa en Tucumán proviene de otras provincias, mientras que en territorio tucumano se desarrollan tareas de engorde, faena y distribución.

“Generalmente la carne que se consume aquí se trae de Salta, de Córdoba, Santa Fe, Santiago, Chaco, si llega también por ahí carne de Corrientes, algo de Entre Ríos, pero ya son casos más aislados por la distancia. Lo que si se hace mucho en la provincia es el engorde de ese animal y después el proceso de faena y distribución”.

Bajas ventas y consumidores que buscan mejores precios

En cuanto a la situación comercial, Poliche aseguró que el sector trabaja con una demanda debilitada y que los consumidores comparan cada vez más los precios antes de comprar.

“Hoy en día estamos trabajando con bajas ventas, el sector si está preocupado, salvo casos aislados, pero la gente realmente está buscando ofertas, precios y hoy está dispuesta a caminar mucho más que antes para buscar los mejores precios entonces se desarrolla una competencia donde ya es el cliente, el consumidor el que decide realmente qué comprar y dónde comprar, eso nos obliga a tener ciertas ofertas agresivas. Nosotros por ejemplo estamos con él kg de puchero especial a 10.00 pesos o la costilla especial a 10.000 pesos el kg, que son precios muy competitivos y accesibles para el común de la gente”.

El empresario también se refirió a los cambios en los hábitos de consumo y al impacto de la situación económica en las decisiones de compra de las familias.

“La gente consume menos que antes, si bien le cuesta, extraña, le duele, el bolsillo es el que manda hoy y hay ciertas obligaciones en la vida cotidiana de uno que no puede cambiar, pero un asado si lo puede negociar”.

Las ofertas, una estrategia para sostener a los clientes

Frente a este panorama, Poliche destacó que mantener precios competitivos es una de las estrategias para conservar la clientela y sostener la actividad comercial.

“Se trata de sostener y de cuidar al cliente porque sabemos que si la situación mejora ese cliente va a ser asiduo de nuestra carnicería y no va a ir a buscar a otro lado”.

El escenario combina dificultades climáticas para la producción agropecuaria con un consumo más restringido y una mayor competencia entre los comercios. En ese contexto, las ofertas se convierten en una herramienta para atraer compradores y sostener las ventas en las carnicerías tucumanas.

Dejá tu comentario