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EE.UU. y una de las elecciones más ajustadas de su historia

EE.UU vivió una de las elecciones de medio término más ajustadas de su historia. La batalla entre demócratas y republicanos dejó nítidos ganadores y perdedores.

Estados Unidos vivió una de las elecciones de medio término más ajustadas de su historia, al punto tal que el equilibrio del poder en el Congreso todavía era un misterio un día después del cierre de los comicios. Pero la dura batalla que libraron demócratas y republicanos dejó nítidos ganadores y perdedores, y sirvió para comenzar a despejar el camino hacia la próxima pelea: la disputa por la Casa Blanca en 2024.

1. Perdedor: La “ola roja”

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En la antesala de la elección había dos interrogantes sobre el resultado: el primero era si el Partido Republicano arrasaría con una “ola roja”, y el segundo era si lograrían capturar el Senado, descontada una victoria que les devolviera el control de la Cámara de Representantes.

Antes de que comenzará el escrutinio, la victoria de la oposición estaba fuera de discusión, por los antecedentes que ofrecía la historia, y porque los republicanos tenían todo a su favor para conseguir un triunfo contundente. El interrogante era la magnitud, la diferencia. La “ola roja” nunca llegó, y los republicanos terminaron pagando el costo de una expectativa que, con el correr de las horas, se desinfló hasta hundir a la oposición en un clima de derrota. Aunque los republicanos se encaminaban a recuperar el control de la Cámara de Representantes, el margen de la victoria era mucho menor al soñado. Un dato: en 2018, con una economía a toda máquina, los demócratas, que en ese momento eran oposición a Donald Trump, ganaron 41 bancas en la Cámara de Representantes, su mejor victoria desde 1974. Este año, con una economía en crisis, los republicanos se encaminaban a ganar 11 bancas, según la última proyección del New York Times, una magra victoria, que estaba muy lejos de las barridas de 1994 o 2010.

2. Ganador: Joe Biden

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Las elecciones legislativas son ampliamente vistas como un referéndum sobre el presidente en ejercicio, y Biden se enfrentaba a una cuesta arriba.

La economía ha comenzado a frenarse, los anuncios de despidos masivos de grandes empresas aparecen con mayor frecuencia, la inflación está en un pico para los últimos 40 años, y la gran mayoría de los estadounidenses cree que el país va por mal camino, según marcan las encuestas. Biden llegó a esta elección con una popularidad similar a la de Donald Trump en 2018, y con una pregunta que lo sigue a todas partes: ¿buscará su reelección en 2024? Al final, todo apunta a que Biden terminará teniendo una de las mejores elecciones de medio término de las últimas décadas. Si se toma como referencia la pérdida de bancas del oficialismo en la Cámara de Representantes, Biden está consiguiendo un desempeño muy superior al que lograron, en su momento, Ronald Reagan, Bill Clinton o Barack Obama, quienes luego consiguieron cómodamente su reelección dos años después. Si los demócratas logran finalmente retener el Senado, Biden podrá celebrar una derrota a medias con un puño cerrado.

3. Ganador: Ron DeSantis

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El condado de Miami es un bastión demócrata en Florida. O, al menos, lo era hasta anoche, cuando el gobernador, Ron DeSantis, terminó por pintar de rojo el “estado soleado”.

DeSantis construyó un triunfo arrasador y se subió a la autopista presidencial para 2024. Consiguió su reelección con casi el 60% de los votos, pero, más notable aún, se impuso holgadamente en el condado Miami-Dade por 11 puntos. Un dato: en 2018, DeSantis había perdido alló por 20 puntos, y había conseguido una victoria ajustadísima en la lucha por la gobernación. En 2020, Biden le ganó a Trump en Miami por siete puntos, aunque el magnate se quedó de todos modos con Florida. DeSantis ganó además el voto crucial latino, según encuestas en boca de urna, otra señal de su fortaleza política. “DeFuture”, tituló el New York Post –el diario favorito de Trump– este miércoles, una señal unívoca de que, para muchos, DeSantis es el futuro del Partido Republicano, y está en condiciones inmejorables para disputarle el liderazgo a Trump.

4. Perdedor: Donald Trump

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Obsesionado con regresar a la Casa Blanca, Trump jugó muy fuerte en estas elecciones. Respaldó a más de 300 candidatos en todo el país, y le dio fuerza al surgimiento de una nueva camada de republicanos, los “negacionistas”, que apoyaron su infundada denuncia de un fraude masivo en la elección de 2020 en la que perdió ante Biden. “Creo que si ganan, debería llevarme todo el crédito, pero si pierden, no deberían culparme para nada”, dijo Trump, ayer, antes de que se empezaran a contar los votos.

Quiera o no, la fallida “ola roja” recaerá sobre sus hombros, y el rotundo triunfo de DeSantis lo pone por primera vez frente a un rival interno real, y uno a quien muchos ven como una figura más potable, y, sobre todo, capaz de traccionar un respaldo mayor. Su marca será mucho más pesada si los republicanos terminan perdiendo el Senado: los candidatos que llegaron gracias a su impulso perdieron en Arizona, Pensilvania y New Hampshire. Su sueño de volver a pelear por la presidencia en 2024 quedó seriamente dañado.

5. Ganador: el derecho al aborto

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El derecho al aborto es un tema recurrente en cada elección en Estados Unidos. Este año, luego de que la Corte Suprema decidió revocar la protección constitucional al derecho al aborto, una decisión que fue ampliamente celebrada por el conservadurismo, su importancia y su influencia ganaron fuerza en la campaña. Biden y los demócratas encumbraron al aborto como un tema central para alentar la participación de las mujeres en los comicios, y el presidente prometió una ley para legalizar el aborto en todo el país si los demócratas retenían el Congreso.

La elección tuvo un récord de consultas populares vinculados al aborto en los estados, y en todos los casos, el resultado final estuvo del lado del del reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir sobre un embarazo, incluso en estados conservadores, como Kentucky o Montana. Un desenlace que reafirmó el respaldo de la sociedad al derecho al aborto que cobró envergadura con el fallo de la Corte.

FUENTE: La Nación

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