NACIONALES | encuesta | Alimentos | Hogares

Una encuesta mostró problemas de acceso a la alimentación

LV12 se comunicó con Alejandra Beccaria, quien brindó detalles sobre los resultados arrojados por la encuesta realizada por UNICEF.

Una encuesta realizada por UNICEF plasmó que más de un millón de niños, niñas adolescentes en Argentina dejó de comer alguna comida-desayuno, almuerzo, merienda o cena- por falta de dinero.

LV12 se comunicó con Alejandra Beccaria, Oficial de Monitoreo y Evaluación de UNICEF, para conocer más características obtenidas de la encuesta: “La encuesta tiene como muestra representativa y estratificada hogares a nivel nacional que se vienen encuestando a lo largo de los últimos dos años. Las encuestas nos permiten hacer estimaciones representativas para el total del país, es decir, la encuesta representa aproximadamente 27 millones de habitantes porque solamente refiere a personas urbanas. La encuesta realiza también un módulo especial para adolescentes y un módulo especial para mujeres, detalló”.

Alejandra Beccaria

La encuesta mostró dificultades de acceso a alimentos “pero antes que eso, lo que identificábamos eran serios problemas relacionados con los ingresos en los hogares, insuficientes para cubrir los gastos corrientes y cotidianos. Como consecuencia de esta insuficiencia, los hogares comienzan a desarrollar estrategias diversas. En algunos casos la estrategia llega a restringir la ingesta de alimentos tanto en adultos como en niños, éste es el dato que más nos preocupaba”, dijo.

Se endeudan para poder acceder a alimentos y llega un momento en que si nada alcanza, la estrategia es saltearse alguna comida tanto los adultos como los niños. En el caso de los adultos el dato es más elevado todavía porque sospechamos que la estrategia es primero el adulto para proteger al niño y cuando no es suficiente el niño se saltea también alguna comida. Se endeudan para poder acceder a alimentos y llega un momento en que si nada alcanza, la estrategia es saltearse alguna comida tanto los adultos como los niños. En el caso de los adultos el dato es más elevado todavía porque sospechamos que la estrategia es primero el adulto para proteger al niño y cuando no es suficiente el niño se saltea también alguna comida.

También se pudo determinar que por la falta de ingresos, la única estrategia no es la restricción de alimentos sino también, no recibir atención médica ni odontológica, restringiendo también la compra de medicamentos.

Beccaria aseguró que más allá de los esfuerzos del Estado a través de programas de protección social como Asignación Universal por Hijos, Tarjeta Alimentar y Potenciar Trabajo, el problema tiene que ver con la “capacidad de compra” ya que los ingresos resultan insuficientes a pesar de que los niveles de ocupación se encuentran elevados, “en muchos casos los ingresos siguen sin alcanzar porque son trabajos informales o porque los ingresos a pesar de ser formales no alcanzan”.

Otros de los puntos resultantes de la encuesta es que no sólo se ve afectado el acceso a la alimentación sino también a su calidad, ya que en el último año el 68% de los hogares dejó de consumir carne y el 40% alimentos como frutas, verduras y lácteos.

Como estrategia para mejorar la calidad de vida, la Oficial de Monitoreo y Evaluación, resaltó que niños, niñas y adolescentes de 13 y 17 años trabajan: “creemos que dentro de los últimos dos años se mantiene con una tendencia ascendente, estabilizando en aproximadamente un cuarto de los hogares, en donde los adolescentes trabajan. Lo que veíamos también es que entre los adolescentes que trabajan la asistencia escolar es más baja, trabajar impacta negativamente en el vínculo escolar”.

Por otro lado, la situación es más compleja en aquellos hogares en donde sus ingresos dependen de una cuota alimentaria porque “es elevado el número de mujeres que viven con sus niños sin los padres de dichos niños y la mitad de las mujeres no recibe la cuota alimentaria y si sumamos a aquellas que la reciben a veces sí y a veces no, de manera intermitente, ese dato se eleva todavía a un moquito más del 60%, es muy grande el número de hogares que no la recibe o no la recibe en tiempo y forma”, manifestó.

Alejandra Beccaria concluyó diciendo que no se nota un empeoramiento en la situación sino un sostenimiento de la gravedad, “cuando vemos que lo hogares tienen que dejar de comprar alimentos por no tener dinero, no es que creció ese dato pero sigue tan grave como en el contexto de Pandemia, se mantienen niveles preocupantes a pesar de que la economía creció, a pesar de que hay un nivel de empleo elevado”.

Dejá tu comentario