Según el estudio de CEOP Latam, ese porcentaje surge de la suma entre quienes afirman que “seguro votarían a la oposición” (51,8%) y quienes consideran que “es probable que voten a algún opositor” (9,7%). En contraste, el oficialismo reúne un 31,9% entre voto seguro y probable.
El informe advierte que este escenario evidencia una debilidad creciente en la base electoral del presidente Javier Milei, cuya fidelidad muestra signos de deterioro. Apenas el 22,1% afirma que lo votaría con seguridad, mientras que un 9,8% aún duda, lo que deja al descubierto una fragilidad en su núcleo duro .
Además, al cruzar los datos con el balotaje de 2023, surge que solo 6 de cada 10 votantes de Milei repetirían su elección, mientras que un 27% ya está decidido a no hacerlo. Este fenómeno se combina con una fuerte captación opositora, que absorbe parte de esos votantes desencantados.
La oposición y una fidelidad del 98%
En la vereda opuesta, el bloque opositor muestra un nivel de fidelidad cercano al 98%, lo que consolida su posición dominante en este momento del ciclo político . A esto se suma la recuperación de sectores que no participaron en 2023 o votaron en blanco.
Dentro de ese universo opositor aparecen como principales referentes el peronismo, con dirigentes como Axel Kicillof, Juan Grabois, Cristina Kirchner, Ricardo Quintela y Sergio Massa, junto a otros dirigentes como Myriam Bregman, Juan Schiaretti y Gerardo Zamora, que también forman parte del mapa político evaluado por la encuesta.
En ese sentido, el estudio destacó la unidad dentro del peronismo como un factor clave de cara a los próximos comicios.
El relevamiento, realizado sobre 2100 casos en todo el país, también sugiere que el escenario hacia 2027 comienza a ordenarse en torno a una polarización entre oficialismo y oposición, con ventaja para este último espacio en la etapa inicial.
En este contexto, el dato central no solo marca una foto actual sino que funciona como indicador predictivo: la oposición parte con una ventaja significativa, mientras el oficialismo enfrenta el desafío de reconstruir su base electoral en un clima atravesado por el malestar económico y la pérdida de apoyo.