La envidia es una emoción frecuente, que invade todos los ámbitos humanos, que genera culpa y representa uno de los obstáculos más importantes para lograr la felicidad.
La psicóloga Carla Vítale, explicó en diálogo con LV12 Radio Independencia que es una emoción "muy intensa y asciende en el tiempo muy rápido, de pronto aparece como cuando uno tiene vergüenza o tiene miedo. Las emociones son cortas e intensas, en cambio los sentimientos son la felicidad, la frustración, ya es como más sostenido en el tiempo, pero menos intenso".
"El ser humano está preparado para defenderse, para convivir con las emociones, pero si uno es inteligente entiende que ante esa situación tiene que parar y dejarla pasar porque va a ceder ya que las emociones duran minutos. Si yo en esos minutos empiezo a pensar de una manera positiva o negativa la sostengo a la emoción o la invalido y la descarto", añadió.
Personas envidiosas: qué pasa en la mente de los que no quieren el éxito del otro
En este sentido, la experta destacó: "Hay estrategias para poder frenarla. La primera, es que al envidioso le cuesta mucho detectar que está sintiendo la envidia, porque está asociada a algo tabo. Soy mala persona si estoy envidiando, entonces no lo digo, me lo guardo o lo comparto con gente que sea igual a mí donde podemos hacer desastre con lo que decimos de todo el mundo y estamos todo el día criticando".
Y continuó: "Esto es una guía clave para crecer si la identificamos porque está hablando de nuestros deseos insatisfecho. Todo lo que nosotros criticamos o vemos del otro y que nos parece mal, porque uno puede decir, esto me gusta o no me gusta, pero de ahí a decirle sos tal cosa, imprimirle una carga, una connotación al otro, ya tiene que ver más con un deseo de destruir eso porque en realidad está hablando de una falta, de una carencia mía".
"El envidioso suele estar mirando mucho la vida ajena y no se centra en su propia vida, es verdad que todos tenemos esa emoción, pero si esto se transforma en un esquema disfuncional que está invadiendo todo el tiempo es hora de poner atención, de parar y dejar de ver la vida ajena para empezar a poner objetivos propios sobre nuestra vida y sobre lo que nosotros consideramos exitoso", finalizó.

