“La vieja creencia en la expansión de la escolarización como mecanismo privilegiado para la construcción de una sociedad más igualitaria tiende a debilitarse, en la medida que las evidencias indican que no existe una relación mecánica entre democratización del acceso a la educación escolar y reducción de las desigualdades sociales”, plantea.
"Todo el mundo coincide en que la escuela no está satisfaciendo ciertas expectativas sociales mayoritarias y mucha gente ha planteado esta cuestión", manifestó el autor.
El modelo educativo en debate
Para el referente, "deben haber propuestas más realistas y el tema difícil es que lleguen al aula". Y en cuanto a las pruebas PISA, dijo que "es solo un indicador porque no mide el clima institucional, el desarrollo de ciertas actitudes y valores. Estas evaluaciones solo miden lo cognitivo y arrojan grandes desigualdades en el desarrollo de habilidades como capacidad de comprender textos y hacer cálculos".
En este sentido, el licenciado afirma que "las esperanzas que se depositaron en que la escuela es el gran mecanismo de la igualdad social, deberían ser moderadas e incluir el verbo colaborar: ¿Cómo puede colaborar una institución como la escuela a la construcción de una sociedad menos desigual?, se preguntó y dejó abierto el debate.

