La estrategia de testeo en grupo o "pool testing" puesta a punto por investigadores de las universidades de La Plata (UNLP), Buenos Aires (UBA), San Martín (Unsam) y del Conicet permitió evitar brotes de coronavirus en geriátricos y otras instituciones con un ahorro de hasta 86% en la cantidad de pruebas realizadas, según un estudio publicado en la revista "Frontiers in Medicine". Durante el año pasado tuvo mucho éxito, y hoy en día, debido a la baja de contagios, se empezará a utilizar en escuelas de Buenos Aires y de San Luis.
La estrategia consiste en agrupar (hacer pool) en el laboratorio muestras individuales de 5 o 10 pacientes en un mismo "tubo" y analizarlas juntas con un sólo reactivo; si algún pool da positivo (si se detecta el ARN o material genético del virus), se procede a identificar a el o los positivos a partir de ensayos sobre las muestras individuales.
Maximiliano Juri Ayub, referente de la Universidad Nacional de San Luis y el Conicet, se refirió a esta estrategia en LV12 Radio Independencia: "Se usa particularmente cuando hay un bajo número de casos, entonces uno no desperdicia reactivos, y se ahorra mucho. Y ahora que han bajado los casos, vuelven a proponer este tipo de vigilancias con las escuelas abiertas".
Es una estrategia de vigilancia: "quiere decir que no es el caso sospechoso que llega al centro de salud, sino que de alguna manera salís a buscar los casos fuera. Los casos han bajado tanto entonces ahora te vas a enfocar en prevenir brotes".
"Entonces se hace, por ejemplo en los centros de salud, testeos semanales. Se agrupan varios, en general son todos negativos y cuando salta alguno positivo esa burbuja que trabaja junto, y se proceso en el mismo test se aisla. Lo mismo ocurriría en las escuelas".
"En las escuelas por ejemplo tiene la ventaja de que en un aula son 35 chicos, vos procesás todas y supone que hacés 3 reacciones de PCR con 10 muestras. Si saltara un positivo tenés que aislar la burbuja. Entonces después tenés tiempo de encontrar cual es el positivo, pero ya reaccionaste aislando a toda la burbuja", expresa Maximiliano.
"Esto implica menos gasto. Se gastan menos reacciones. Es una herramienta bastante costo efectiva cuando el número de casos es muy bajo", .

