España se mantiene este martes en alerta por los estragos del temporal que provocó tres muertos, cortes de carreteras, apagones masivos y el cierre de escuelas, dejando sin clases a decenas de miles de alumnos, informaron las autoridades locales.
De acuerdo a un artículo del diario El País, el temporal marítimo generado por la borrasca profunda ha sido excepcional. Los meteorólogos comparaban su potencia y su poder destructor con su peor y más inmediato precedente, el temporal de enero de 2017.
Pero Gloria lo ha superado y ha batido al menos dos récords: el de la mayor altura de ola del Mediterráneo occidental desde que hay registros (en Valencia) y el de sobreelevación del nivel del mar (en Baleares), según información oficial.
El lunes por la tarde, la boya de Valencia registró una altura significante de olas —que no es la altura máxima sino la media del tercio superior de olas más altas durante un periodo de 20 a 30 minutos y coincide con la cota que percibe un observador experimentado— de 8,44 metros.
En la parte española de la frontera, en la provincia de Girona, 220.000 abonados se quedaron varias horas sin luz por una avería que ya ha sido reparada, según informó el servicio de emergencias de la región de Cataluña, alertando también del peligro de desborde de algunos ríos por el súbito crecimiento de sus caudales.
Como ya ocurrió el lunes, cientos de municipios decretaron preventivamente el cierre de sus escuelas, dejando sin clase a alrededor de 170.000 alumnos en Cataluña y Valencia, según las autoridades de estas regiones.
La borrasca, que alteró también el transporte ferroviario y por carretera, debe continuar hasta el miércoles, según la agencia meteorológica española (AEMET).

