España fue uno de los países del viejo continente, junto a Italia, que más sufrió la primera ola de contagios positivos y fallecidos por coronavirus desde el inicio de la pandemia. La situación en los últimos meses se había normalizado por lo cual las autoridades dispusieron flexibilizar ciertas actividades sociales y económicas, generando un impacto negativo e imprevisto en algunas regiones con un nuevo incremento de casos.
La Dra. María Milagro Montero, médica infectóloga tucumana que vive en Barcelona, estuvo en comunicación con LV12 y relataba la situación actual en la región de Cataluña, donde la "situación mas extrema" se produjo "entre los meses de marzo a mayo, cuando comenzaron a descender los casos. Esto coincidió con el confinamiento total y las medidas que fue fueron extrema en varias regiones, y a partir de fines de mayo comenzó a descender el número de casos tanto hospitalarios como comunitarios".
"Nos preparamos para un descenso que debía ser progresivo y esperábamos, si había algún rebrote, que sea en el invierno a partir de octubre. Empezamos a tener nuevamente un importante numero de casos con un rebrote en diferentes comunidades de toda España, pero principalmente en Cataluña, que nos sorprendió e hizo volver a actuar a nivel hospitalario, donde a finales de junio teníamos 6 pacientes internados y llegamos a tener una unidad completa con 40 pacientes".
Este rebrote, según indicaba la especialista, no tiene la magnitud que el brote registrado en marzo pero fue sorpresivo y provoco el retroceso en las medidas restrictivas, sin llegar al confinamiento domiciliario, pero evitando grupos numeroso, regular el aforo en restaurantes, cine, teatro. Fue dar una paso atrás porque habíamos vuelto a una nueva normalidad porque volvimos a tener casos, aseguraba la infectóloga.
Haber regresado a la nueva normalidad, que nunca fue asi, pero si a tener a medidas tan estrictas tuvo sus consecuencias. Hasta el momento, los especialistas coinciden en que "la mejor vacuna para evitar y prevenir el contagio es el distanciamiento social, el lavado de manos y el uso de mascarilla, porque no hay otra herramienta, sabiendo que continuarán registrándose casos, pero que no sean todos a la vez para no colapsar el sistema sanitario. Sobre todo en hospitales y zonas con menores recursos".
España atravesó durante la pandemia distintas fases explicaba la doctora, "desde el confinamiento total hasta la situación actual donde se implementó la obligatoriedad del uso de mascarillas, el distanciamiento social, pero la gente no está en el domicilio, por las consecuencias económicas que genera la inactividad. Actualmente no estamos en fase 1, sino que se pretende evitar las reuniones numerosas, y la gente se encuentra en la calle, principalmente en la región de Cataluña".
Esta nueva ola de brotes o "minibrotes", como define la infectóloga, "está concentrada en la población joven. La edad media de esta etapa es menor que la primera. Los ingresados en hospitales en las ultimas semanas que pasaron de críticos a cuidados intensivos tenían entre 30 y 50 años. En el pico máximo, muchos de los pacientes fallecidos pertenecían a las residencias de ancianos, porque eran el grupo más vulnerable, pero al día de hoy la edad media bajó".

