El accidente ferroviario de en Toledo, España ha dejado al menos 69 muertos, mientras continúa la búsqueda de posibles víctimas entre los restos de los dos trenes de alta velocidad que colisionaron este miércoles. La Guardia Civil ha recibido 64 denuncias por desaparición presentadas por familiares y allegados, mientras los equipos forenses trabajan en la identificación de los fallecidos.
Un total de 42 extranjeros viajaban a bordo de los trenes afectados, de ellos 24 aún no han sido localizados. La situación sigue siendo grave en los hospitales. 53 heridos permanecen ingresados en Castilla-La Mancha, 15 de ellos graves, según el último balance sanitario consultado. Los servicios de emergencia continúan trabajando en la zona del accidente, donde no se descarta que aumente el número de víctimas mortales.
"Van a ser horas duras y largas"
Las autoridades fijaron un perímetro de dos kilómetros en torno al lugar del accidente para que pueda trabajar el personal judicial encargado de la investigación.
"Van a ser horas duras y largas", afirmó Carmen García, una psicóloga en un centro médico que recepciona heridos y familiares. "Tenemos gente que está en 'shock', que no es consciente de lo que ha pasado, gente enfadada, gente triste, preocupada, el duelo va a ser complicado", añadió.
Las implicancias del accidente ocurren a un mes de las elecciones generales anticipadas. No habrá partidos de fútbol ante el duelo nacional y el sindicato de maquinistas comenzó una huelga de 24 horas en demanda de mejoras estructurales de seguridad.

